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Un grupo de vecinos del barrio San Francisquito atacó el martes por la tarde a policías para evitar el arresto de un joven armado. Y de esa reacción partió un ladrillazo que lastimó seriamente a un efectivo del Comando Radioeléctrico.

Eran las 4 de la tarde en Castellanos al 2700, detrás del Mercado de Productores. Una patrulla fijó su atención en un muchacho que –según la información oficial– empezó a tomar distancia apenas divisó los uniformes. El joven encaró por las vías férreras y se deshizo de la mochila que llevaba antes de entrar a una de las humildes viviendas de esa barriada. 

Los policías dejaron el patrullero y lo siguieron de a pie. En la mochila abandonada encontraron un revólver calibre 22 largo con seis balas en el tambor. Y cuando enfilaron hacia la vivienda, dos mujeres salieron a enfrentarlos de manera airada. Pronto se armó un revuelo que atrajo a más vecinos, y todos contra la pareja de oficiales que habían ido por el pibe de la mochila.

Pidieron refuerzos y el agite se acentuó. En esa gresca alguien revoleó un ladrillo partido que se estrelló en el rostro de un agente. Para entonces, el resto de los policías arrestó a las dos primeras que reaccionaron, Silvia B. (48 años) –que había empuñado un cuchillo– y Silvana Z. (23), además de los otros que se sumaron a la resistencia: Carlos C. (25), Maximiliano G. (29),  Gianella G. (17), Mónica B. (47), Martina B. (18) y Lisandro S. (17). Y también marchó detenido el joven que había motivado la persecución: Elías M., de 18 años.

Los patrulleros secuestraron en el patio de la vivienda una bicicleta del sistema público municipal y una moto que había sido robada el 6 de mayo de 2017 en bulevar Oroño al 800.

Una ambulancia, en tanto, trasladó al policía herido hasta el Heca. Allí le diagnosticaron fractura del cráneo en la zona orbital del ojo derecho.