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Una cena al aire libre, para aprovechar el fresquito de la noche rosarina, puede terminar como una película de acción si tu vivienda se encuentra al lado de la comisaría 5ª de Rosario.

Este martes por la noche, cerca de las 21, Patricia salió al patio de su casa para preparar la mesa donde cenaría junto a su marido y amigo. Mientras acomodaba los cubiertos, platos y vasos, la mujer observó una sombra en el jardín y los planes de la familia cambiaron radicalmente.

"¡Era un preso que se escapó y saltó al patio de mi casa!", comentó angustiada la vecina de barrio Abasto, en diálogo con Rosarioplus.com

Ante la presencia del detenido en su propiedad, Patricia se atrincheró, junto a su marido y amigo, en la vivienda y esperó algunos minutos para tomar aire. Intentó llamar al 911 pero la situación las desbordaba.

"Nos encerramos en casa y después salí corriendo a la comisaría, que está al lado de mi patio pero se ingresa por la otra calle (Italia al 2100)", relató la mujer y agregó: "Entré a la seccional a los gritos, pero no había nadie, cuando me retiraba una policía me dijo que no se podía comunicar con el 911; que lo haga yo".

Veinte minutos después de la denuncia a la central policial, algunos patrulleros del comando radioeléctrico arribaron al lugar y realizaron un rastrillaje de la casa. Sin embargo, el operativo fue estéril. "Mi marido le prestó una linterna, porque no tenían, y la escalera para que revisen los techos de las vivienda", apuntó la mujer.

Según informó el Ministerio de Seguridad de Santa Fe, el detenido que saltó a la casa de Patricia desde la comisaría 5ª fue identificado como Sebastián H. Se encontraba detenido en dicha dependencia, "dentro de los plazos (72hs) que establece el nuevo Código Procesal Penal de la provincia de Santa Fe" a la espera de que se resolviera su situación.

El fugado fue detenido este miércoles poco antes de las 11 en calle Medrano y Vieytes, y desde el Ministerio de la Acusación adelantaron que será imputado por el fiscal José Luis Caterina.

El evadido había sido detenido en la madrugada del lunes pasado por un hecho de "hurto agravado por escalamiento y la participación de menor". El fiscal del caso, José Luis Caterina, iba a llevar a cabo este miércoles la audiencia imputativa que definiría la situación del joven.

"No se puede vivir así, yo no quiero pagar más un impuesto", lamentó Patricia y recordó: "No es la primera vez que pasa esto en la comisaría".

Una comisaría ¿sin presos?

"Pullaro miente, porque dijo que iba a sacar los presos de la comisaría pero hay por lo menos trece detenidos. Y los tienen como perros", afirmó la vecina de barrio Abasto, que desde el jardín de su casa escucha los reclamos de los reclusos. "Están hacinados y para pedir ayuda lo hacen a los gritos, escuchamos todo desde casa", agregó.

"La policía no tiene acceso al penal, solo controla dos veces por día que no estén los barrotes limados", remarcó la mujer y concluyó: "El año pasado cambiaron las autoridades pero todo sigue igual".

Por su parte, y luego de conocerse la fuga de Sebastián H, el Ministerio de Seguridad aclaró que "desde el inicio de la gestión del ministro (Maximiliano) Pullaro se tomó la determinación de trasladar a los presos que estaban alojados en Comisarias al Sistema Penitenciario". "Hasta el momento, el 93% de los detenidos se encuentran dentro del sistema carcelario. El porcentaje restante (detenidos en comisarias) corresponde a reclusos que están a la espera de que se resuelva su situación judicial en la correspondiente audiencia imputativa o por resolución de la Justicia", detallaron.

Los antecedentes la condenan

La comisaría 5ª de Rosario, ubicada en Italia al 2100, tiene un prontuario adverso. El 26 de abril del 2017, nueve detenidos huyeron de la seccional tras limar los barrotes de una ventana, romper un alambrado y acceder a la calle por un lote lindero. En un principio, desde la dependencia informaron que la cantidad de evadidos alcanzaba a la decena, pero luego se rectificaron al detectar que uno de los supuestos prófugos estaba alojado en otro sector de la seccional.

La fuga generó chispazos en el gobierno provincial, la Policía y la Justicia. Mientras el por entonces jefe de la Unidad Regional II, Marcelo Villanúa deslizó la posibilidad de que la responsabilidad de fondo en la huída de presos radique en el sistema judicial, el ministro de Seguridad, Maximiliano Pullaro, dejó entrever su sospecha sobre la implicancia de “algún funcionario” en la evasión.

En tanto, el jefe de la seccional, que tras el hecho fue reemplazado, tiene sobre sus espaldas una imputación judicial por el delito de defraudación a la administración pública, debido a supuestas irregularidades con la compra del combustible para los patrulleros de la seccional a su cargo.