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El fiscal de Homicidios Adrián Spelta puso en tela de juicio la sospecha que recae sobre personal policial en su responsabilidad por la muerte de Sergio Giglio, ocurrida el sábado a la madrugada en el policlínico Eva Perón, de Granadero Baigorria. "Las lesiones encontradas en los estudios son las mismas que se le hallaron al fallecer. Al momento, no podemos decir que haya lesiones posteriores a su salida, o sea, mientras estuvo bajo la custodia policial", dijo. Esto quiere decir que la tomografía practicada al cuerpo de Giglio indicó las lesiones y la fractura que presentaba en la cabeza eran anteriores a su detención por parte de efectivos de la subcomisaría 21ª, del barrio 7 de Setiembre.

Spelta contó que un hombre avisó el martes a la policía que acababa de sufrir un intento de asalto en la colectora de Circunvalación y avenida Jorge Newbery, frente al Carrefour, mientras circulaba en ciclomotor con su mujer y su hijo de 6 años. Dijo que se defendió a golpes y que abandonó al agresor maltrecho junto al pavimento. Así lo encontró la policía. "Tomamos conocimiento ese mismo día de un herido en la vía pública, fuimos advertidos por la propia persona que había provocado las lesiones, que manifiesta a efectivos policiales que había sido víctima de un aparente robo y se había defendido, y que había una persona que había sido la autora de este hecho por colectora frente al Carrefour", dijo el fiscal.

La Fiscalía, mientras tanto, no va a citar todavía al hombre que golpeó a Giglio ya que “cuando esté toda la evidencia se decidirá sobre el temperamento del autor del homicidio”. Sí tomará testimonio de su mujer y de otra mujer que fueron testigos del hecho ocurrido el pasado martes.

En el relato de la señora, transmitido por el fiscal, se cuenta que mientras viajaban “el pequeño recibió un golpe en la oreja con un elemento contundente” que no fue hallado entre las pruebas, pero sería una soga o una manguera. Esto hizo que frenen la moto, y fue cuando “le propinó una golpiza de puño y patadas”, dejándolo tirado en la vía pública.

La tomografía del hospital Eva Perón dio cuenta de que el hombre tenía varias lesiones, “la más importante fue en el ojo izquierdo, por lo cual tuvo una hemorragia interna, pero fue dado de alta cuando estaba lúcido”, y por el intento de robo sobre el cual pesaba la sospecha por testimonios, fue trasladado a la subcomisaría. Un rato después, Giglio se descompensó y por ello los policías lo trasladaron de nuevo al Eva Perón, "donde entró en paro cardiorrespiratorio, pero lograron sacarlo”, contó el fiscal Spelta. Desde entonces permaneció internado en terapia intensiva con respiración asistida, donde finalmente falleció tres días después del hecho.