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Familiares de Sergio Giglio, un hombre de 22 años que murió en la madrugada del pasado 24 de marzo, reclaman que la Justicia ponga en claro las circunstancias en las que el joven perdió la vida, tras haber sido hallado el martes 20 con golpes en Circunvalación y Jorge Newbery, trasladado al Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria, luego a la subcomisaría 21º del barrio 7 de Septiembre acusado de un robo, y de regreso al nosocomio de la vecina ciudad, tras sufrir una descompensación en la dependencia policial.

Las versiones de la Fiscalía y de la familia de Sergio son disímiles. Para el fiscal de Homicidios, Adrián Spelta, las lesiones y la fractura que Giglio presentaba en la cabeza eran anteriores a su detención por parte de efectivos de la subcomisaría 21ª, del barrio 7 de Setiembre. El foco para la Justicia está en la supuesta participación del joven en un intento de asalto a un hombre que circulaba en motocicleta por la zona de Circunvalación y Newbery, quien se bajó del rodado y lo enfrentó a golpes, causándole las heridas a posteriori mortales.

"Tomamos conocimiento ese mismo día de un herido en la vía pública, fuimos advertidos por la propia persona que había provocado las lesiones, que manifiesta a efectivos policiales que había sido víctima de un aparente robo y se había defendido, y que había una persona que había sido la autora de este hecho por colectora frente al Carrefour", dijo el fiscal en su momento.

Pero a la familia de Giglio esa versión no la convence. Aseguran que, en la primera internación, desde el hospital les informaron que Sergio ingresó con heridas “de escasa gravedad”, pero que al segundo ingreso, luego de su paso por la dependencia policial de Ayala Gauna al 7900, ya el parte médico avisó que el joven “estaba muy golpeado y con heridas severas que le habrían provocado la muerte”.

“A dos meses de su muerte no hay imputados en la causa”, se quejan y reclaman que el hombre que, supuestamente, golpeó a Giglio y le causó las heridas que derivaron en su descompensación y muerte todavía “no ha sido citado a declarar”.

Además de pedir justicia, sus familiares quieren limpiar la imagen del joven: “Sergio todos los días se levantaba a las cinco de la mañana para ir a trabajar, a las cinco de la tarde su patrón lo dejaba en Juan José Paso y Circunvalación y de ahí volvía a su casa en Zona Cero”, señalaron en un comunicado difundido por la Multisectorial Contra la Violencia Institucional.