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La Fiscalía individualizó al policía que efectuó el disparo mortal contra uno de los dos jóvenes que fueron asesinados tras una persecución en la zona sur de la ciudad el pasado 23 de junio. Se trata del agente Leonel Mendoza, quien fue imputado este jueves por homicidio calificado por abuso de función o cargo, en su carácter de miembro integrante de las fuerzas públicas, en concurso real con falsedad ideológica en carácter de autor. 

Nueva evidencia llevó al fiscal Adrián Spelta, de la unidad de Homicidio Doloso, a considerar a Mendoza como autor del disparo en la cabeza que acabó con la vida de David Campos, de 28 años, quien fue asesinado esa mañana junto a quien viajaba con él en el automóvil Volkswagen UP, Emanuel Medina de 32 años. El juez Núñez Cartele aceptó el pedido de fiscalía y decidió que Mendoza permanezca tras las rejas de manera preventiva hasta el 13 de diciembre.

La acusación contra Mendoza se basa en el informe ampliatorio de la autopsia al joven asesinado, la pericia balística, el informe preliminar de la construcción integral, declaraciones de dos agentes de policía también imputadas por el hecho que lo sindican como autor y testimonios que corroboran esta declaración. 

Mendoza ya había sido imputado por el delito de encubrimiento doblemente agravado por la gravedad del delito que encubre, homicidio, y por su carácter de funcionario público en concurso real con falsedad ideológica en carácter de autores.

Hay otros 17 uniformados procesados por la feroz balacera contra los dos jóvenes, en lo que terminó siendo una auténtica cacería.  La causa tiene ahora a dos oficiales imputados por homicidio calificado por abuso de función o cargo (Alejandro Bustos y Mendoza) y a sus 16 compañeros imputados por encubrimiento doblemente agravado.

El fiscal Adrián Spelta tiene acreditado que Bustos y los policías Marcelo Escalante y Emiliano Mendoza dispararon contra el Volkswagen UP en el que circulaban las víctimas. Sin embargo, hasta este martes, solo se había podido comprobar que los proyectiles del arma de Bustos impactaron en Medina, quien iba al volante.

Con las pruebas recolectadas, Spelta logró determinar que del arma de Mendoza salieron algunas de las balas recuperadas del cuerpo de Campos, la otra víctima. 

Dos policías, que se encuentran en prisión domiciliaria por tener hijos chicos a sus cargos, cambiaron su declaración esta semana y señalaron a Mendoza como el agente que le disparó en la cabeza a Campos. Contaron que iban en la parte de atrás del patrullero que conducía Mendoza, quien se bajó y disparó al ver que uno de los jóvenes se movía.

Todos tras las rejas

En la audiencia de este miércoles el juez Núñez Cartele prorrogó, a pedido de Spelta, la prisión preventiva efectiva de Bustos, Germán Mareco (agente del Comando Radioeléctrico) imputado por encubrimiento y Leandro Cardozo (de la PAT) imputado por encubrimiento, quienes eprmanecerán tras las rejas hasta el 13 de diciembre. Así se unificaron los vencimientos con los otros detenidos, los cuales ya se habían definido en audiencia de revisión en el mes de octubre.