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Durante toda la trama novelesca que se desarrolló respecto del arribo de gendarmes a la provincia de Santa Fe, ni la Casa Rosada, ni la Casa Gris han soltado precisiones respecto de la cantidad real de efectivos a desplegar. Ni siquiera una vez sellado el acuerdo y concretado el primer tramo de federales que arribaron este jueves pasado, las autoridades decidieron hablar de cifras concretas. Argumentan que lo importante no es la cantidad sino la efectividad en la investigación narcocriminal.

En el medio se tejieron todo tipo de hipótesis. El primero que atinó a hablar de cifras fue el jefe de Gabinete, Marcos Peña, previo al convenio firmado, al decir que la provincia albergaría un total de 3.000 federales, incluyendo los que había en ese momento en funciones. En el mismo partido gobernante se tomaron la cabeza por lo que dijo uno de los hombres más cercanos al presidente, y descartaron desde el vamos que semejante número hubiese sido una posibilidad en algún momento.

Rápido de reflejos, el secretario de Seguridad de la Nación, Eugenio Burzaco, afirmó durante un encuentro de la Comisión de Seguridad Interior y Narcotráfico del Senado: “Más que plantear una cuestión numérica, espero que esta semana podamos cerrar un acuerdo que vaya al problema de fondo que es cómo atacar el crimen organizado”. El gobierno nacional había definido una línea de comunicación y decidido no dar números por más que los periodistas en cada oportunidad buscaran la cifra para el título.

Mientras tanto, desde el municipio de Funes esta semana se indicó a Rosarioplus.com que allí se albergarían unos 200 efectivos, que serían asignados de manera móvil a las zonas calientes de Rosario y de su aglomerado. Y por otra parte, una fuente de Gendarmería deslizó de manera extraoficial que el refuerzo de federales previsto para toda la provincia no supera los 400 hombres.

En el punto máximo de tensión política entre ambos gobiernos, Lifschitz dio una conferencia caliente que la perfiló contra Bullrich. En una de sus declaraciones dijo que era necesario conocer realmente la cantidad de efectivos distribuidos en su momento y los que llegarían, al ver que Nación ninguneaba a la provincia. 

Una vez firmado el convenio de seguridad, en la conferencia de prensa tras la primera reunión del Comité de Planificación, la ministra Patricia Bullrich sólo atinó a afirmar que serían “muchos” los efectivos federales.

La ministra se excusó en dar detalles porque, explicó, será el comité operativo el que “comience a analizar los detalles” de las acciones a desarrollar semanalmente y el mismo se “definirá de acuerdo a las necesidades”. Cara de perro y a otra pregunta.

El secretario de Seguridad de la Nación, Eugenio Burzaco, dio otra explicación además de la cuestión operativa. “No se quiere dar el número porque se generó una mala costumbre de cuantificar, como si el numero fuera la diferencia significativo. Los números deben ir mutando de acuerdo a las distintas realidades. Si no después comienza una competencia entre las ciudades por el número, cuestiones que son malas y que se generaron en el kirchnerismo. El aporte debe ser cualitativo”, dijo en Sí 98.9.

Ni siquiera con la llegada de los primeros efectivos a once localidades se comunicó el detalle de personal. “El número es bastante mayor al que se ha pronosticado, y mucho mayor a los 400 que hablaron en un momento. Es un número importante y buscaremos que estén en toda la provincia, mayormente en Rosario y Santa Fe, pero en todos lados”, se limitó a decir Burzaco.