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El gobernador Antonio Bonfatti fue en candidato más votado del Frente Progresista Cívico y Social, en la categoría Diputado, pero al igual que el resto de su fuerza terminó el domingo electoral con sabor a poco. Y este lunes por la mañana, lo que ayer se veía en las caras se transformó en una declaración: “Obviamente, esperábamos sacar algunos votos más en algunas categorías", reconoció.

Ni bien arrancó el día poselectoral, el Frente comenzó de nuevo la campaña para arrebatarle el primer puesto al Pro, que terminó ganando ajustadamente en la categoría gobernador e hizo una elección general para festejar. El mismo gobernador no perdió oportunidad para hacerlo con artillería pesada: “Ahora empieza la segunda etapa y veremos lo que se hizo en la provincia, contra otro que no hace nada, solo importar cosas de Buenos Aires, que es solo maquillaje”. Y arremetió: “Se presentan como lo nuevo y detrás tienen a todos los que participaron en los 90 con el menemismo”.

Hubo quienes intepretaron la existencia de un “voto castigo” en la gran elección de Del Sel a gobernador, incluso el mismo ex Midachi admitió esa posibilidad. Sin embargo, el gobernador lo descartó de plano al explicar que “si fuera un voto castigo no hubiera sido el más votado” él mismo para diputado.  

La clave para el socialismo será descontar los votos que no fueron para el Pro y para justicialismo, pero en primer lugar deberá retener los votos que obtuvo en el Frente el radical Mario Barletta, distanciado del binnerismo. “Los votos de Barletta no se garantizan ciento por ciento pero son votos frentistas. Cuando yo tuve las Paso contra Barletta y Giustiniani luego sumamos los votos”, recordó.

Para concluir, Bonfatti habló sobre la masa electoral que concurrió a las urnas: “El porcentaje de concurrencia fue bajo, y no tengo duda que eso tal vez explique estos resultados parciales”, sostuvo.