__tadevel:head__

Jorge Boasso fue el primer dirigente radical del país que decidió dar el salto hacia Cambiemos. Lo hizo incluso antes de la recordada convención de Gualeguaychú en la que la UCR votó por sumarse al espacio encabezado por Mauricio Macri. En su carrera hacia el Congreso de la Nación, el histórico concejal de Rosario remarca sus diferencias con dirigentes como José Corral, pero se muestra dispuesto a trabajar codo a codo con Albor Cantard en caso de que ambos sean diputados.

¿Insistir con el 82% móvil será uno de tus primeros proyectos?

Es mi vieja especialidad. Empecé mi vida laboral como administrativo en el Pami y después fui el primer director en Rosario de lo que luego se transformó en Ansés. Es uno de mis temas preferidos y voy a insistir porque sé que hay proyectos de otros diputados. El 82% fue vetado por Cristina y eso es lo que le marqué a Agustín Rossi en el debate del domingo. La caja tiene que quedar en la provincia, pero no es una decisión nacional, es provincial. No hay posibilidad jurídica de que la Nación la absorba. La contradicción está en ese punto. Por un lado estás defendiendo el 82% y por el otro lo vetaste. Esto me hizo acordar al ‘teorema de Baglini (Raúl, ex diputado y senador nacional por Mendoza)', que decía ‘mientras más lejos estás del poder, las propuestas son más disparatadas. Cuando te acercás te achicás’.

¿Que sería lo ideal con respecto a la deuda por coparticipación?

Fue una de mis 23 propuestas, que en caso de ser electo se convertirán en proyecto de ley o decreto. Estoy a favor del pago a la provincia. Es una deuda que no generó Mauricio (Macri) ni la usufructuó. Hice un convite que nadie contestó. Deberíamos comprometernos ante escribano público a votar igual. Propuse que hasta el último peso que Nación pague, se deposite en un fondo fiduciario para infraestructura y que en la provnicia decidamos a qué obra pública va destinado el monto. Es una forma de que no se pierda en el camino, que no vaya a gasto público y vaya a la gran carencia, que es la infraestructura.

En caso de llegar al Congreso, ¿te encontraremos muy activo como en el Concejo?

Seguro. Voy a ser un burro de trabajo, generador permanente de ideas. Seguiré muy activo con una sola diferencia: en vez de defender a Rosario como lo hice, con 4 mil proyectos, lo extenderé a la provincia de Santa Fe

¿Desde dónde tiene que trabajar el diputado nacional?

En el doble terreno. En Buenos Aires para ser un diputado presente en los debates y grandes temas. Que no le pasen por el costado. Y en territorio para que te sigan viendo la cara, no como ocurre hoy que hay 19 por Santa Fe y nadie sabe quiénes son. En ámbitos informados conocen a cuatro diputados. En Totoras, por ejemplo, me dijeron que desde el 11 de diciembre de 2015 no le vieron la cara a ninguno. Tenemos que crear una oficina de diputación en Reconquista y otra en Venado Tuerto, norte y sur.

Fuiste le primer radical del país en apoyar a Macri, ¿fue difícil esa decisión?

Fue todo pre Cambiemos. Tuve que tomar la decisión antes porque me propusieron como candidato a vicegobernador y esa decisión me costó, porque el partido (la UCR) no había decidido nada. Cuando tomé la decisión los mismos radicales que ahora son más macristas que Macri me saltaron a la yugular, me dijeron cualquier cosa. Cantard y Corral trabajaron para Lifschitz gobernador.

¿Esas diferencias se pueden dejar de lado en el Congreso?

Con los legisladores si, por supuesto. Con algunos dirigentes del radicalismo es más difícil porque creo que tiene que haber una depuración. Las malas artes tienen que desaparecer, provengan de quien provengan, aún de la familia.

¿Vas a extrañar el Concejo?

Fue mi vida. Rosario es mi pasión, lo llevo siempre en el corazón. Más que extrañar, trabajaré desde otro lugar. Pero voy a seguir siendo un concejal en la sombra con un poco más de amplitud territorial. Yo quiero conectarme, ser un diputado que se conecte con los concejales.

¿Quedará alguien con tus ideas en el futuro Concejo?

No sé si habrá alguno con la capacidad de trabajo que tuve yo, y no es soberbia. No sé si con la locura y la pasión que tuve, con el fuego que le puse. Y eso es reconocido por todos.