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El presidente Alberto Fernández anticipó que la idea de su gobierno es "paulatinamente ir levantando la cuarentena para que vuelva la normalidad" al país pero advirtió que todo dependerá de la evolución de la cifra de contagios en los próximos días. Además, el mandatario habló de la deuda externa, las prisiones domiciliarias por la pandemia, la Anses, entre otros temas.

Al mismo tiempo anunció que este martes ambos se reunirán en la residencia de Olivos para analizar cuestiones de gestión y la marcha de las acciones por el coronavirus, después de haber mantenido una conversación en las últimas horas.

Además, estimó que el Producto Bruto Interno (PBI) de la Argentina podría caer este año entre 5 y 6 puntos como consecuencia de la retracción económica por la pandemia del coronavirus.

En una entrevista con el canal TN, el primer mandatario advirtió además que los jueces "deberán explicar" si actuaron irregularmente en la liberación de presos peligrosos y reiteró que el Poder Ejecutivo "no tiene injerencia" en el Poder Judicial ni en la excarcelación o el otorgamiento de prisiones domiciliarias a los reos condenados por delitos graves.

En otro tramo del reportaje Fernández insistió con su llamado a respetar la cuarentena por la pandemia y reivindicó su principio de priorizar "la salud" por sobre la economía.

También defendió la propuesta argentina por la deuda externa y dijo que su gobierno "no quiere" caer en default, aunque aseveró que el país ya estaba en una virtual cesación de pagos desde que la administración de Mauricio Macri dispuso el "reperfilamiento" del endeudamiento.

Cristina Fernández de Kirchner "no presiona" en la toma de decisiones del Poder Ejecutivo, dijo, y afirmó: "Los dos tenemos una responsabilidad común y estuvimos distanciados durante mucho tiempo para ponernos a discutir ahora".

También reveló que en las últimas horas conversaron y que intercambiaron ideas sobre una reunión: "Si me invitás un mate cocido voy", dijo el mandatario, ante lo que la ex presidenta le dijo que le daba lo mismo y que no tenía problemas en ir a Olivos.

El Presidente dijo enfáticamente que quiere "sacar adelante" al país y aseveró: "No estoy pensando en perpetuarme ni en un nuevo mandato".

"Tenemos que ver como evolucionamos de acá al 10 de mayo", cuando termina la nueva etapa del aislamiento social por el coronavirus, dijo, pero advirtió que "tenemos que tener conciencia como pueblo de lo que fuimos capaces de hacer".

"Es un logro social como país, no debemos dejarnos llevar por la ansiedad de algunos, es lo peor que nos puede pasar y tirar todo por la borda", añadió el mandatario, quien recordó que "en el último DNU recomendé que se autoricen las salidas y que cada uno vea en su lugar de qué modo".

Según Fernández, "el problema que tenemos es que no estamos manejando un gotero, decir 'sobre esta copa tiro tres gotas'; manejamos la llave de un oleoducto. Los que gobiernan lo entienden, lo saben y por eso son tan cuidadosos".

Criticó a los que "escriben en Twitter, donde es facilísimo opinar. A veces se dicen cosas muy irresponsables y mucha gente de buena fe lee y cree y no se da cuenta de una noticia falsa o una opinión irresponsable".

"No quiero que la urgencia contagie a muchos. Eso es lo que trato de evitar", amplió.

Fernández anticipó que la idea es "paulatinamente ir levantando la cuarentena para que vuelva la normalidad" pero alertó que "hay que establecer quién es el responsable,y yo en este momento soy el responsable".

Sobre el levantamiento o la flexibilidad del aislamiento dijo que "quiero ver cuando llegue el lunes (próximo) en qué punto estamos". El Presidente aseguró que "nos dimos un plan para ver como evoluciona esto, lograr que el contagio se duplique cada más de 25 días; la última medición estaba en 17 días".

Y volvió a avisar: "Esos muertos (por el virus) son puñales. Pido mucho que nos acompañen para que no se nos vaya de las manos nada. El PBI puede caer entre 5 y 6 puntos, pero de la economía nos podemos recuperar".

El Presidente sostuvo que "tenemos un plan y no es el que le gusta a ellos", dijo en referencia a la oposición, a la que acusó de querer que "ajustemos, ajustemos, ajustemos".

"Ellos quieren una Argentina para pocos, pero tenemos un plan para que todos ganen y ese plan existe. Tenemos el plan perfectamente pensado en la cabeza, pero tenemos detractores, que son los que generaron el default y los que se llevaron los dólares" al exterior, afirmó.

En cuanto al tema de las cárceles y los presos dijo que "los organismos internacionales han hecho recomendaciones que tomaron los jueces. Liberados por coronavirus no hay muchos. No es lo mismo decir 'libero' que 'andá a cumplir la prisión a tu casa'".

"No es un tema mío. Es un tema de los jueces. El año pasado se excarceló y se dio por cumplida la pena a mucha más gente que este año y nadie dijo nada", advirtió.

Añadió que "el coronavirus indujo a los jueces" a liberar convictos "pero cuanta gente salio?" por el virus, se preguntó. E inmediatamente se respondió: "De 12.500 personas salieron 300".

Y advirtió: "Si un juez hizo algo indebido deberá explicar lo que hizo. No puede decir que fue inducido por la política. No tenemos nada que ver (el gobernador bonaerense) Axel (Kicillof) o yo".

En cuanto al impuesto a las grandes fortunas que están planteando legisladores del Frente de Todos, dijo que "lo tiene que tratar y resolver el Congreso".

Fernàndez afirmó que "no es un impuesto, es un aporte por única vez" para aportar fondos a la lucha contra el Covid-19 "y por su naturaleza no podría ser de otro modo".

Aunque insistió con que es un tema parlamentario, explicó que "afecta a 11 mil personas que tienen en conjunto unos 1.300 millones de dólares y no me parece nada enloquecido lo que se está planteando".

Sobre los cambios en la Anses dijo: "Saqué (al ex titular Alejandro) Vanoli porque no estaba funcionando bien" el organismo. Y reivindicó a la nueva jefa del ente, Fernanda Raverta.

"La conozco hace años, es una persona extraordinaria en honestidad y conocimiento de la función pública", añadió.

En cuanto a "la disputa sobre quién pone Cristina y quién pone Alberto. Cristina y Alberto se nutren del mismo lugar. No presiona Cristina; habla conmigo, a veces estamos de acuerdo, a veces tenemos diferencia".

"Se nos ocurrió Raverta hablando los dos, como un nombre que me gustaría traerla al gobierno, No la pude traer (antes) porque se la llevó Axel" a la provincia, explicó.

También aseveró que "no existe el 'albertismo', existe el 'frentetodismo'; detesto los personalismos. Creo en la política y los partidos políticos, soy peronista y del Frente de Todos".

"Soy un tipo muy convencido de lo que tiene que hacer, que ejerce la política con honestidad. Nunca me equivoco malamente, tengo muchas ganas de sacar al país adelante. Quiero un país que sea una verdadera sociedad donde todos ganan. Si es una sociedad donde uno gana y el otro pierde es una estafa", abundó.

Y tras cartón clamó: "No estoy pensando en perpetuarme ni en otro mandato"

También volvió a elogiar a Máximo Kirchner, jefe del bloque de diputados nacionales del FdT e hijo de los ex presidentes Néstor y Cristina Kirchner.

"Máximo es una figura sobre el que la sociedad no percibió su calidad política, que tiene capacidad de diálogo como su padre, una vocación política como su padre y Cristina. Tiene un futuro promisorio", amplió.