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El periodista inglés que salvó vidas durante la dictadura argentina

- Yo estaba detenida en Devoto. Vino a visitarme mi padre. Las primeras palabras que me dijo fueron: “Si no fuera por ese hombre, si no fuera por ese hombre…”

“¿De quién me está hablando?”, pensó María Consuelo Castaño Blanco, la mujer que fue secuestrada por la dictadura argentina en septiembre de 1979 junto a su marido Regino Adolfo González y a sus tres hijas. Su padre, que de forma desesperada había ido a golpear las puertas de un diario argentino que informaba sobre los secuestros en inglés, le contó a su hija sobre ese hombre con todas las letras. Y María Consuelo revive el momento en un documental sobre la vida de Bob Cox, quien fuera el director del Buenos Aires Herald durante los años más sangrientos de Argentina.

- Te lo digo con todas las letras, Bob Cox me salvó la vida.

Dos extranjeros, dos miradas: una historia

Hay historias de vida que obnubilan. Hay historias que atraviesan. Que cambian y modifican. Hay personas que hacen de su historia un modo de vida. Cuando el periodista australiano Jayson McNamara llegó a la Argentina en 2013 para trabajar en el Buenos Aires Herald se obsesionó con la historia de Bob Cox y esa historia lo atravesó, lo cambió y lo modificó para siempre. Bob Cox también llegó a la Argentina pero en 1959: años de Frondizi, huelgas y revolución cubana contratado por el mismo diario.  Ahora Bob y Jayson están sentados en una misma mesa durante una cena de gala durante la entrega de los Premios a la Excelencia Periodística de la Sociedad Interamericana de Prensa en una ex tabacalera de Charleston, Carolina del Sur, Estados Unidos. Bob es el narrador narrado, Jayson es el narrador obnubilado y atravesado por la historia del su personaje elegido.

En una pantalla grande gira un fragmento del documental Mensajero sobre un caballo blanco que retrata la vida de Cox, el periodista inglés que llegó a dirigir el diario Buenos Aires Herald  desde 1968 y que publicó listas de desaparecidos, informó abierta y sistemáticamente sobre secuestro de personas ilegalmente y que -como cronista- fue personalmente a las rondas de las Madres de Plaza de Mayo durante la dictadura militar.

Más de 300 editores y periodistas de todo el continente se emocionan y aplauden de pie a Bob Cox. Jayson disfruta conteniendo algunas lágrimas y se abraza con Cox. Su documental, que por estas horas se encuentra en etapa de postproducción, comienza a andar ante un público específico: los periodistas.  “Nosotros íbamos a la casa de un amigo, no a un diario”, dice una Madre de Plaza de Mayo en uno de los fragmentos más emotivos del documental.

La ética del valor

Jayson no conocía en profundidad el perfil criminal de la dictadura. Pero sí se había deslumbrado con los paisajes patagónicos cuando llegó por primera vez al país en 2006 a hacer un intercambio estudiantil. Ese viaje inaugural lo empujó a regresar en 2013 luego de estudiar Periodismo en la Universidad de Queensland, Australia. Luego de unos meses de vivir en la Capital, logró ingresar al Herald. “Estás en un medio muy prestigioso”, le decían. Y él no terminaba de dimensionar el rol del diario de idioma sajón durante la dictadura.  Hasta que un día conoció la historia de Robert Bob Cox.

“No hay mucho material audiovisual sobre la historia del Herald y de Bob. Eso tiene que ver con que Bob es una persona muy humilde. No le gusta mucho poner énfasis en lo que fue su trabajo. Eso me motivó. Nos queda a los demás levantar su historia”, argumenta el periodista y cineasta. El título Mensajero sobre un caballo blanco hace referencia al rol que tuvo al padre de Cox, quien durante la primera Guerra Mundial fue mensajero montando un caballo blanco para explorar el frente de batalla y evitar nuevos ataques. El joven australiano planea estrenar la película durante el 2016 y llevarla a “un público grande” ya que la historia de Cox “tiene un valor muy fuerte a nivel de derechos humanos y de libertad de expresión”.

Según Jayson, Bob es una persona que aprecia los valores de la humanidad. “Su trabajo lo hizo en base a la defensa de la humanidad”, sostiene. “Cuando empecé el proyecto estaba trabajando en el Herald, un colega me pasó su correo, le escribí y al día siguiente Bob me respondió”. De aquel correo el proyecto comenzó a tomar forma. En el documental se relatan su trabajo como colaborador del Washington Post, el New York Times y la BBC de Londres, su rol como contenedor y guía de varios familiares de desaparecidos que llegaban al diario, e incluso relata el momento de la detención de Cox. “Me pusieron en una celda, sin ropa, una especie de tubo. Fue una experiencia muy fuerte. Yo no sabía, pero cuando me detuvieron hubo una fuerte presión internacional”, había contado el ex director del Herald en una entrevista en Página 12.

Según Cox su detención fue una suma de todo pero la excusa fue que en el diario se publicó una conferencia de prensa de Firmenich en Roma. “Me procesaron por una ley que prohibía mencionar a las organizaciones ilegales”. Durante su paso en prisión a Cox le impactaron las frases que había escrita en las paredes de la celda. “Dios mío sácame de aquí...”

“La transformación personal que vivió Bob en los años que vivió durante la dictadura  es interesante. Él, habiendo sido soldado en las fuerzas armadas inglesas después de la segunda guerra mundial, tenía contradicciones éticas sobre el rol las fuerzas militares. Su transformación es una transformación ética, emocional y humana”, describe Jayson.

Un engranaje como salvavidas

La historia de Cox funciona como un engranaje para profundizar en entrevistas con familiares de desaparecidos y con víctimas que -gracias a las publicaciones del Herald- salvaron sus vidas. Entre ellas, la historia de María Consuelo Castaño Blanco, la mujer nacida en Galicia que se casó en 1973 con Regino González, también español. Ellos se habían conocido en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Él militaba y ayudaba a salir del país a compañeros perseguidos por la dictadura.

 “Empecé a vivir el pasado de una forma muy directa”, dice Jayson McNamara. Sentarse a hablar con Bob y compartir anécdotas y emociones fue clave no sólo para producir la película, sino para sentir en carne propia el pasado de Argentina. “Bob es una gran persona y un verdadero héroe”. En 2016, la historia que narra Jayson será, al fin, una historia de todos. 

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