sec-reposera

Las nuevas hazañas más extravagantes de los Guinness

Muchas personas alrededor del mundo celebraron el día de los récords estableciendo marcas super bizarras. ¿Cuál es tu gracia? 

Un perro que anda en patineta mucho mejor que cualquiera. Un tipo que hace de portavelas. Un tiro libre de básquet con los ojos cerrados. Un fitito que estaciona haciendo trompos. En el famoso libro de los récords están todos. Todos los que, por algún motivo desconocido, desarrollaron talentos bastante extraños y quisieron quedar en la historia por eso.

Otto es un bulldog de tres años altamente famoso en las redes, que ganó su reconocimiento por ser un experto skater. Ahora, su hazaña fue completar el recorrido más largo por un túnel humano, patinando por debajo de las piernas de treinta personas puestas en fila. El récord se logró en un parque en Lima, Perú, y sus dueños dijeron que se inspiraron en la reciente muerte de otro perro que andaba en patineta. Un homenaje entre canes.

Por otro lado, hay un ciudadano en la India que, se ve, nunca aprendió a pegar las velas para mantenerlas en posición vertical y en cambio pensó en sostenerlas con la boca. Así fue que desarrolló el talento para lograr el récord de meterse quince velas en la boca. Además, tiene el de apagar fósforos con la lengua: 30 en un minuto. Una fijación rara con el fuego en la lengua.

¿Otros logros bizarros? Un jugador de básquet de los Harlem Globetrotters metió un tiro libre con los ojos vendados desde 21 metros. Un tipo logró estacionar su fitito en línea con otros dos, dando trompos, y dejarlo a apenas 34 centímetros de la línea que simularía ser el cordón de la vereda. Un japonés batió el récord de metros llanos en cuatro patas: 100 metros en 15 segundos. Para vos, Usain Bolt. 

COMENTARIOS

*Los comentarios que integran esta discusión no representan la opinión de RosarioPlus. Son opiniones personales de los usuarios

Seguí leyendo