El Teniente Coronel (R), Alberto Aquilino Ortega, se grabó con su celular y comenzó escupir un compendio de insultos hacia el presidente de la Nación, Alberto Fernández, por el manejo de la crisis sanitaria desata por la pandemia. El tono es muy agresivo y termina incitando a tomar las armas y liberar la Nación. Después de viralizarse, la justicia federal lo imputó por varios delitos de acción pública.

El militar retirado ya había sido denunciado por el Ejército Argentino y luego el fiscal general ante la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario, Claudio Marcelo Palacin, y el fiscal federal Nº 2 de Rosario, Claudio Kishimoto, le imputaron la posible comisión del delito de instigación a cometer delitos, contra la salud pública, desobediencia y atentado al orden constitucional y a la vida democrática, sedición, intimidación pública e incitación a la violencia.

Destacaron que en el marco del aislamiento social, preventivo y obligatorio, el Teniente Coronel Ortega llamó a sus camaradas a salir y los arengó a incitar, junto con él, a la población  a liberarse de un supuesto régimen “totalitario, subversivo”, que tendría “esclavizado” al pueblo argentino.

“Usted es cómplice delincuente de Cristina y Moyano de los que han hecho este desastre de país (…) Es un delincuente, métame preso. Prefiero morir de coronavirus antes de seguir subyugado en su histeria consolidada de ser un estatista, comunista, subversivo, maoísta, hijo de re mil puta”.

“Espero que esto que sirva para que mis camaradas salgan de una vez y se dejen de boludear, para tomar, no el poder, incitemos a la población que hay que liberarse de estos lacras y roñas”.

Los fiscales federales entendieron que al ser un miembro de las Fuerzas Armadas, Ortega pretendió formalizar un movimiento organizado de personas que disponen de armas, para alcanzar algunos de los graves objetivos que el tipo penal agrupa como elementos subjetivos de la figura.

En el contexto de emergencia sanitaria, estimaron que sus manifestaciones podrían subsumirse en la norma del artículo 211, por constituir una patente intimidación pública, encaminada a suscitar tumultos o desórdenes, al dar voces de alarma, al emplear medios materiales normalmente idóneos para producir tales efectos.