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Empleados que trabajaban en el despacho de la jueza laboral en feria, María Silvia Alberti, relataron a Rosarioplus.com que el derrumbe del cielorraso en el segundo piso de la sede judicial ocurrió hacia las 12.45 de este jueves, y muy cerca de la cola que realizaba una docena de abogados para retirar expedientes en la mesa de entrada de turno, situada sobre el corredor paralelo a la avenida Pellegrini. A la vez, aclaró que en estos días había una obra en marcha tendiente a instalar un circuito de refrigeración ambiental precisamente en esa estructura que se vino abajo.

La magistrada también se encontraba en ese momento en su despacho, al igual que ocho empleados de su juzgado por lo que en el momento del siniestro eran 20 las personas que se encontraban presentes, y por fortuna ninguna resultó herida. “Estaba trabajando junto a la jueza cuando se escucharon ruidos como patadas a la puerta de entrada del despacho, y luego una fuerte explosión, y hasta que abrimos la puerta no sabíamos con lo que nos íbamos a encontrar”, recordó un empleado que pidió reserva de su identidad.

Según esta persona, si el siniestro ocurría el miércoles, que era un día de resoluciones del juzgado, “hubiese ocurrido una desgracia, porque la mitad del pasillo estaba atestada de madres con niños y familias que esperaban ser atendidas”, algo atípico en plena época de feria de enero.

“Cuando abrimos la puerta no se podía salir por los escombros, vigas, maderas, ventiladores, durlock, todo en el piso, mucho polvillo, y los abogados que estaban junto a la mesa de entrada quedaron todos cubiertos de blanco, algunos nerviosos por el susto. Fue una situación fea, uno de los presentes recordó el derrumbe de calle Salta en el momento por no entender qué pasaba”. El estruendo fue tal que se sintió en el primer y en el tercer piso.

El empleado judicial precisó que para evacuar el sector, los trabajadores ayudaron a los abogados a saltar el mostrador de la mesa de entrada, ya que estaban encerrados por los escombros, y todos se alejaron a través de pasillos internos que comunican con otros juzgados aledaños. “Al menos con el derrumbe no se produjo ningún cortocircuito, ya que el juzgado y la mesa de entrada están llenas de papeles que podrían haber complicado las cosas mucho más. Por las dudas desenchufamos todo antes de irnos”, agregó.

Él empleado prosiguió su relato: “Me dediqué a llamar a la emergencia, la intendencia, la policía, y en seguida vinieron los Bomberos Zapadores que ayudaron a evacuar a la gente”, recordó, y precisó ante la consulta de la posible causa del derrumbe que “no necesariamente pudo haber sido un mal cálculo de la obra, porque pudo ser un problema de la estructura del edificio, que está en mal estado, ya el fiscal de turno investigará y se dará con los responsables”.

Desde el juzgado de la magistrada Alberti aclararon que serán provisoriamente mudados al despacho de algún otro juzgado que se encuentre cerrado, por lo que el viernes trabajarán normalmente.