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Las calzas son un elemento indispensable en el guardarropa de toda mujer. Son versátiles, cómodas, y si se las sabe combinar pueden ser de las prendas más sentadoras. Sin embargo hay un dato que llega para desanimar al público femenino: no son buenas para la salud.

Existe al parecer un peligro oculto en usar calzas por muchas veces a la semana y tiene que ver con la probabilidad de contraer hongos, granos, erupciones y de más afecciones de la piel. El Dr. Michael Eidelman, director médico y profesor asistente en el Mount Sinai School of Medicine, expresó que “hay una variedad de problemas de la piel que pueden aparecer gracias a que la ropa no permite que la piel respire”.

“Si bien esta característica puede hacer de la ropa algo cómodo principalmente durante la actividad física, ya que sostiene la prenda más cerca de la piel, también esto genera mucho calor y humedad", agregó el especialista.

"Una de las mayores preocupaciones es la foliculitis, que es una inflamación del folículo piloso que se produce cuando este se daña o se bloquea, ya sea por el rose de la ropa ajustada o porque el folículo no respiró correctamente", detalló Eidelman. Además aclaró que de todas maneras esto no se restringe sólo a las calzas sino que cualquier fricción extendida puede significar un riesgo, pero se repara en esta prenda por la popularidad que ha adquirido en los últimos años.

Para prevenir estos males y otros tantos, el médico dermatólogo finalmente recomendó el uso de ropa que absorba la humedad, especialmente durante el entrenamiento. Y luego de cada ciclo de ejercitación darse una buena ducha para eliminar de la piel las bacterias que eliminamos a través de la traspiración.