Este viernes se realizó un convenio donde ambas partes saldrán beneficiadas, pero sobre todo las mujeres y sus familias que viven situaciones de violencia en los barrios Qom y Emaús y sus alrededores. A partir de ahora los vecinos contarán con la asistencia de psicólogos graduados de la carrera de Psicología de la UNR, a partir de un convenio celebrado con la Dirección de Graduados de la facultad. Estos, por su parte, tendrán la práctica necesaria del territorio rosarino, tan importante para trabajar luego en consultorio.

Este acuerdo fue rubricado por la decana de la Facultad de Psicología Soledad Cottone y la referente de Ampliando Derechos Nora Giacometto, la cual se mostró esperanzada con esta nueva herramienta que ayudará a asistir en las variadas necesidades donde hacen pie, como ansiedad, depresión,  trastornos alimentarios, la salud física, relaciones interpersonales de violencia, entre otros asuntos.

En Ampliando Derechos notaron que era necesario tener este servicio de asistencia psicológica para los vecinos de Emaus y Qom en los últimos años: “Lo empezamos a notar a medida que nuestro trabajo territorial fue avanzando. Veíamos que muchas mujeres repetían el mismo patrón de relacionarse con violentos, y allí nos dimos cuenta de la necesidad de que la asistencia psicológica las ayudara a reconocerse primero como víctimas para dejar de serlo y luego a desnaturalizar la culpa”, destacó Giacometto en diálogo con Rosarioplus.com.

Esta organización trabaja diariamente con aproximadamente cerca de 40 familias en un barrio y 60 en el otro, por lo que será de largo aliento el desafío de psicólogos en escuchar a cada jefe y jefa de hogar, o niños llegado el caso.

“La semana próxima tendremos una reunión con dos estudiantes como para empezar, y a medida que la pandemia nos permita se irán agregando más a este servicio”, adelantó la referente con alta expectativa por este nuevo camino que desde hace meses se venía buscando.

Ampliando Derechos realiza encuentros semanales en cada barrio. Sin embargo “con la llegada de la pandemia había que adecuarse a los protocolos, pero nunca se dejó de asistir. Y fue en estos encuentros que empezó a surgir la necesidad de darle a la salud mental un lugar en nuestra agenda de trabajo. En este momento veremos cómo avanza esta crisis y nos adecuaremos a lo que viene, sin dejar la presencia territorial de lado “, aseguró.

RP: -¿Qué tipo de problemáticas han visto en los últimos meses en las familias?

NG: -A lo largo de nuestra asistencia y acompañamiento venimos notando que la salud mental es una deuda pendiente del Estado ,ya que no solo las afecta físicamente sino también psicológicamente a ellas y a sus hijos  y familiares directos (padres, hermanos).

Los problemas que las afectan son en aquellas que han sufrido agresiones físicas un shock postraumático, que las paraliza y les impide tomar determinaciones sobre su vida, ansiedad, depresión,  trastornos alimentarios, a los niños los afecta la esfera escolar, salud física, relaciones interpersonales , a los jóvenes para la formación adecuada de su autoestima, la responsabilidad de temas de educación sexual.

Por lo tanto la salud mental cumple un papel fundamental no solo en el tratamiento de las secuelas, sino también en la prevención de la violencia de género.

RP: - Para que los vecinos tengan esta asistencia, ¿será necesario pedir turno de alguna manera o estarán disponibles una determinada cantidad de horas? ¿Dónde se atendera?

NG: - Los lugares son los que tenemos en los dos barrios por ahora, aunque existe la posibilidad de la apertura de dos espacios más: uno en la Cariñosa y otro en Ludueña. La idea es que un determinado día de la semana en una franja horaria se acerquen al espacio y nos planteen la problemática.