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La historia del fruto prohibido siempre estuvo representada con una manzana, sin embargo un estudio científico da cuenta que la figura bien le cabe a otra fruta: el mango. Al parecer, sus componentes son un anticonceptivo natural que aseguran sexo cuidado, sin riesgos de embarazo. 

Dos de sus componentes tienen la capacidad de bloquear la fecundación del óvulo. Se tratan de el lupeol y la prestimerina, presentes también en otras frutas y vegetales. Su consumo evitaría la fecundación del óvulo y, por tanto, la posibilidad de encontrarse con un embarazo no deseado, ya que lo que hacen es crear una barrera entre el esperma y el óvulo. Sin embargo no es que comiendo mango se produzca el efecto de infertilidad, sino que el descubrimiento es la base para futuros desarrollos, así que a no cantar victoria antes de tiempo.

Según el estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, estos serán los primeros "preservativos moleculares". Además no habría necesidad de tomarlos todos los días en horarios precisos, es suficiente con utilizarlos antes del contacto sexual o seis horas después, reemplazando también el anticonceptivo de emergencia. 

“Si podemos usar un producto de origen vegetal, no tóxico y no hormonal para evitar la fecundación, esta será sin duda la mejor opción hasta ahora", explicó una de las científicas en la publicación. También remarcan lo que consideran una gran ventaja, que es que no tiene efectos a largo plazo, es decir que una vez que se deja de tomar el organismo vuelve a su estado inicial sin ninguna carga residual.