No hace falta decir que la cuarentena está poniendo a prueba el humor y el carácter de los que hace un poco más de un mes están encerrados para evitar contagiarse de Covid-19. Y aunque claramente no es nada fácil, una de las claves para sobrellevarla lo mejor posible es tratar de no enojarse demasiado por las cosas.

O por lo menos esa es la mejor solución que se le ocurrió a la intendenta -o alcaldesa, como le llaman allí- de La Pola de Gordón, un pueblo español que a través de un decreto publicado en la página de Facebook del concejo, dejó "prohibido terminantemente enfadarse":

«Decreto que se abre época de magia y que en los días de confinamiento que nos quedan está terminantemente prohibido enfadarse, todo se arreglará con buena intención de las partes implicadas, sonrisas, abrazos y muchos besos, que para eso estamos en familia», dice textualmente el edicto firmado por Noemí González Díaz, alcaldesa de La Pola de Gordón (PSOE).

No solo eso, el decreto también termina prohibiendo "el desánimo, la tristeza, el rendirse y el aburrimiento". Y aunque la idea surgió para ser dirigida a los niños del pueblo "que tan bien se están portando", lo cierto es que los vecinos llenaron las redes de aplausos y felicitaciones por la iniciativa, ya que el fin no es "prohibir" el enojo, sino invitar a ponerle un poco de onda a la situación para hacerla mas llevadera.