La llegada de la pandemia a nuestros días sirvió para recordarnos sobre la importancia del lavado de manos, entre otras medidas higiénicas para evitar la propagación de los virus. Porque aunque ahora el coronavirus se está llevando toda la atención, muchos virus y bacterias siguen siendo muy fáciles de transmitir con el simple contacto de superficies o con otras personas.

Por eso un experimento bastante gráfico fue llevado a cabo en el canal japonés NHK y fue usado para conscientizar sobre la importancia de la higienie: juntaron a 10 personas en un comedor cerrado y simularon que una de ellas estaba infectada por un virus impregnandole sus manos con un líquido invisible que se ve fluorescente con una luz especial.

Luego de que los comensales se sirvieran comida de un buffer y comieran en sus mesas, activaron las luces especiales para ver los resultados. El líquido que habían puesto en las manos de la persona “infectada” estaba presente en numerosos platos, vasos, cubiertos y manos y caras del resto de participantes. Un asquete.

Con este simple experimento pudieron explicar el caso producido en Diamond Princess, un crucero que estuvo dos semanas en cuarentena en el puerto de Yokohama y de los 2.300 pasajeros que viajaban en él, 700 contrajeron el coronavirus y 13 fallecieron