Parece que extrañar a nuestros amigos y seres queridos durante la cuarentena no le pasa unicamente a los humanos, ya que un acuario de Tokio ha pedido ayuda para que voluntarios se pongan en contacto con sus anguilas a través de videollamadas, para que este particular pez no pierda contacto con los humanos.

“Ya que el acuario ha estado cerrado bastante tiempo, los animales no están viendo a nadie a parte de los trabajadores. Se están empezando a olvidar de los humanos”, puede leerse en un comunicado del acuario. “Las anguilas verdes, en particular, han empezado a enterrarse en la arena para esconderse incluso cuando los trabajadores del acuario pasan por delante de sus tanques”.

Esto, según explican los responsables del acuario, puede ser un problema, ya que de esta manera no pueden examinar a estos animales para ver si están sanos. Mientras tanto han decidido organizar una iniciativa que consiste en instalar tablets delante de las peceras para que las anguilas puedan ver rostros humanos.

Pero la convocatoria está abierta y aunque parezca raro se necesitan voluntarios para videollamadas con anguilas. Los responsables recomiendan a los voluntarios que muestren sus rostros frente a la cámara pero que no hagan ruidos estridentes para que los animales no se asusten.