La pulseada por las vacunas contra el coronavirus en el mundo y la presión de varias potencias hacia las farmacéuticas para que cumplan con el calendario de entregas, impactó de lleno en el mecanismo Covax que debió reducir las dosis y reprogramar entregas en la región latinoamericana, donde la cifra de dosis acordada a mayo 2021 se redujo desde 32 a 25,5 millones .

Covax es un mecanismo liderado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Gavi, la Alianza de Vacunas, que busca una distribución más justa de las dosis y facilitar el acceso a los países más pobres.

A principios de febrero, Covax informó que Latinoamérica recibiría 31.890.110 de dosis de la vacuna del laboratorio sueco-británico AstraZeneca y de su socio de India, el Instituto Serum.

Sin embargo, la creciente demanda excedió la capacidad productiva de los laboratorios y la Unión Europea inició una fuerte presión sobre éstas para que cumplan las entregas acordadas, además de acusarlas de haber sobrevalorado su capacidad de producción.

Un comunicado de Coxax distribuido este martes a la prensa menciona una nueva distribución "basada en el conocimiento actual de la oferta" y detalla que en América Latina por el momento el volumen de vacunas se redujo desde 31.890.110 de dosis hasta 25.594.510.

Según el informe, Argentina, que inicialmente recibiría 2.27 millones de dosis, ahora tiene asignadas 1.94 millones (331.000 menos), mientras Colombia vio reducida la cantidad 487.200 dosis (desde 2,67 millones hasta 2,18 millones).

Con un promedio de disminución del 15% en las dosis iniciales, los países más perjudicados fueron Perú (26,8%, desde 1,77 hasta 1,29 millones) y El Salvador (26,2%, desde 375.880 dosis iniciales hasta 277.080 asignadas en el informe actual).

Venezuela, que inicialmente tenía asignadas 1,42 millones de vacunas aparece sin dosis en este último informe.

Durante la última semana Caracas informó que está discutiendo cómo financiar el envío y que estimó que podría llegar en mayo.

El debate sobre la distribución de las vacunas en el mundo crece en la medida en que algunas potencias acumulan dosis, incluso más allá de sus poblaciones.

Ayer y hoy, una propuesta para suspender temporalmente los derechos de propiedad intelectual de las vacunas que permitiría aumentar su producción y garantizar una mejor distribución es debatida en el Consejo General de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

El debate se produce en medio de las fuertes resistencias de la Unión Europea (UE), Suiza y Estados Unidos, sedes de los grandes grupos farmacéuticos y de los reclamos cada más masivos de los países pobres y subdesarrollados.

El texto propone acordar una derogación temporal a algunas de las obligaciones incluidas en el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC), para que cualquier país pueda producir las vacunas sin preocuparse de las patentes.

 

Fuente: Télam