No es ninguna novedad: el exceso de convivencia en pareja puede comenzar a generar algún que otro conflicto. Y entre el estrés que genera la situación de la pandemia en el mundo, más la monotonía o posible depresión que puede generar la cuarentena, sin duda genera un combo poco saludable para las relaciones amorosas.

Para evitar que un noviazgo o un matrimonio se termine por razones que podrían ser evitables, una empresa en Japón llamada Kasoku y competidora local de Airbnb, promueve durante esta etapa de cuarentena viviendas amuebladas como «refugios temporales» a disposición de quienes quieren escapar por un tiempo de sus familias, ya sea para trabajar más tranquilamente o para ventilar la mente.

«Antes de considerar el divorcio, llámenos», dice su comercial para promocionar sus apartamentos de alquiler de corta duración. Kasoku tuvo esta idea luego de que sus viviendas quedaran vacias por el colapso turístico y después de enterarse de los picos de divorcios en China o Rusia tras las medidas de contención.