Aunque en Nueva Zelanda el coronavirus no ha golpeado con tanta fuerza como en otros lugares del mundo, se están tomando las prevenciones con mucha seriedad. Mas allá de que no llegan a los 1000 contagios y según los datos oficiales solo ha habido una sola muerte victima de la pandemia, el gobierno ha decidido tomar medidas muy estrictas y la población tiene prohibido salir a la calle.

Por lo que para amenizar el aislamiento de los niños se lanzó una iniciativa en todo el país que consiste en una "caza de ositos de peluche": las personas que tengan peluches tienen que ponerlos en sus ventanas para que los niños del barrio puedan entretenerse buscándolos.Y para que se lo tomen en serio, hasta su primera ministra ha colaborado con la campaña,

Aunque la acción está inspirada para "entretener a los más pequeños", lo cierto es que también ha servido para mantener ocupados a los padres, que se ocupan de decorar las ventanas e incluso muchos han llegado a diseñarle ropa a algunos peluches para ponerle mas onda al juego.