En torno a la denuncia de varias agrupaciones ambientalistas de que una ordenanza municipal (la N°8871) fue modificada permitiendo fumigar a 50 metros del ejido urbano, el referente del Observatorio Ambiental de la UNR, Matías De Bueno, aseguró que la norma “no fue modificada porque una reglamentación no puede cambiar una ordenanza”, y de todas maneras aseguró que ésta deberá ser revisada nuevamente porque hubo modificaciones de otras dos ordenanzas en torno al uso del suelo.

De Bueno precisó que “la ordenanza y el decreto reglamentario van a tener que ser revisados porque hubo un cambio en las ordenanzas 10.138 y 10.141 que cambia el uso del suelo, y de esta forma se mueve absolutamente el concepto del punto cero desde donde se cuenta la distancia a fumigar. Entonces está desdibujado cual es el punto cero”. Según su análisis, hay que reverlo porque desde el área agroecológica municipal le indicaron que se vieron incongruencias con estas otras ordenanzas.

En este sentido, De Bueno aclaró que “hay distintos puntos cero: está el que marca el límite de la ciudad propiamente dicha, y hoy ese punto es el que no está claro y por eso se espera modificar la otra ordenanza sobre el cambio del uso del suelo; y está el punto cero desde donde comienzan las producciones, que se hacen a 200 metros o más de la ciudad. Desde esa referencia de punto cero debe ser todo agroecológico a 50 metros hacia los cuatro puntos cardinales de esa producción. Genera un radio donde no puede haber siembra convencional intensiva cerca”.

Según el especialista académico ambiental, Rosario tiene aproximadamente 1200 hectáreas aprovechables de forma agraria, de las cuales 400 son de emprendimientos agroecológico, y las otras 800, un 70 por ciento es de cultivos tradicionales.

Respecto de la ordenanza N° 8878 que hoy ambientalistas ponen la lupa, De Bueno destacó que “desde su aplicación en 2011 Rosario tuvo una avanzada enorme, que está prohibido el uso de glifosato, así como que no hay fumigaciones aéreas a menos de mil metros. Este decreto busca implementarla con mayor eficiencia, y no habla de reducir a 50 metros porque una reglamentación no puede cambiar una ordenanza, pero sí deberá ser revisada por la cuestión del cambio de parámetros del uso del suelo”.

Finalmente aseguró que “como Observatorio de la Universidad estamos a disposición del Municipio y de los ambientalistas para mejorar el proceso de la ordenanza, poniendo nuestros expertos a disposición. En caso que se defina rever sería bueno sentarnos todos los actores con el mapa en la mano”.