El Día del Niño. Ese momento que los más chicos (y los no tanto) esperan como si fuera Navidad porque saben que les implica algún que otro regalo. Algunos se animan a hacer pedidos, otros esperan la sorpresa. Faltan pocos días y la mayoría de las vidrieras del centro están plagadas de todo tipo de juguetes, juegos y misceláneos. Y de carteles que anuncian ofertas, descuentos y cuotas especiales para la ocasión, claro. 

Las casas tipo cadena donde se venden accesorios (apuntados generalmente para mujeres) repiten una imagen: al menos una de sus paredes está teñida de un rosa fuerte proveniente de toda clase de productos de princesas y similares. ¿El target? Las niñas, claro. Desde mochilas gigantes a juegos de pulseritas o colitas para el pelo, pasando por valijitas de maquillaje y cartucheras. Según las vendedoras, desde el feriado "se está vendiendo mucho y de todos los precios". La variedad de productos facilita a quienes tienen menos poder adquisitivo el poder llevar un regalo a sus chicos: se puede conseguir algo desde $30 o $40.

Quienes pueden estirar el bolsillo un poco más van, por supuesto, a las jugueterías. En una de las más populares, las vendedoras afirman que, si bien la gente "se adelantó" y empezó a comprar más de diez días antes, lo determinante para el flujo de clientes son las promociones. "A la gente la traen los descuentos de las tarjetas y las cuotas", dice una de las chicas, apuntando a los carteles que las anuncian en vidriera.

El local es chico pero para donde se mire hay juguetes y juegos. Hay tanto para elegir que parece imposible irse con una sola cosa. ¿Qué es lo que más se llevan para regalar? La respuesta parece unánime entre varias vendedoras: "Soy Luna". ¿Eh? Explican: Soy Luna es la nueva serie juvenil de Disney, donde la protagonista es, claro, Luna, una chica que patina. "Así como pasó con Violetta, ahora están todas las nenas locas con Soy Luna. Compran cualquier cosa que tenga que ver. Algunas madres nos cuentan que sus hijas quieren empezar patín", comenta una vendedora, atenta a las tendencias.

Sin embargo, a pesar de que Martina Stoessel dejó de ser Violetta y ahora es ella misma, su cara resiste en algunos productos en vidriera. Pero la tendencia parece cierta: todo tipo de merchandising de Soy Luna invade al menos una estantería completa o dos en cada local. ¿Algún otro producto estrella de la temporada? "Están todos preguntando por Pokemon", dice una vendedora, casi hastiada. Es que sí, el furor de Pokemon Go parece haber revivido la afición por una saga que parecía lejos de la masividad y encerrada en el nicho de fanáticos. Pero los escaparates empiezan a llenarse de todo tipo de productos de Pokemon, como si fuera otra vez el final de los 90. "Y si no, todo lo que sea superhéroes, Avengers o Disney funciona muy bien".

En épocas de inflación y tarifazo, la preocupación de qué comprar y por cuánto es real para muchos padres, madres y distintos adultos que quieren hacer un presente a un niño o niña en su día. A pesar de que quizás los productos oficiales de estos personajes de moda suelen tener precios más elevados (de 500 a 1500, y más), en todos los locales aparecen opciones más económicas (200 a 400), a veces incluso relacionadas a los mismos personajes o series.

¿Qué pasa con los juegos de mesa? Algunos pueden pensar que son una antigüedad que ya no interesa a los niños, entre tanto producto interactivo. Sin embargo, los vendedoras aseguran que se venden de manera consistente, "sobre todo los que aparecen en televisión". Ahí está la clave: la publicidad (que circula abrumadoramente en canales infantiles) parece seguir moviendo las tendencias en los más chicos. En otro local, discrepan. "El que viene buscando un juego en particular, siempre es uno que sale en la tele y los chicos lo piden. Pero también está el que viene a preguntar y explorar, y se termina llevando juegos más clásicos o se deja seducir por productos menos masivos o comerciales", explica la encargada.



En una librería, también apuntan a un revival de clásicos en los juegos de mesa: "Llevan mucho el Monopoly, el Juego de la Vida. Quizás porque son los conocidos para los padres", dice una vendedora. Regalar un juego de mesa sale arriba de $400 los más económicos y entre $600 y $800 los más populares. 

Otro regalo que parecería poco frecuente para los niños modernos son los libros. Pero al contrario de lo que muchos podrían pensar, los chicos leen. "Todos vienen a buscar el último de Harry Potter", comentan. Pero claro, la saga que marcó a varias generaciones tiene un nuevo episodio, en forma de obra de teatro. Y a pesar de que todavía no se editó en español, la gente lo pide y lo compra igual. De hecho está agotado en las dos librerías consultadas. "Igual la saga entera todavía se vende muy bien", añade otra vendedora. Harry y sus aventuras, intactos en el imaginario de los más chicos. ¿Cuánto salen? Entre $200 (los más viejos) a casi $600 el nuevo.


Finalmente, ¿alguien regala música para el Día del Niño? En una disquería clásica afirman que llegan muchos clientes buscando cds para algún niño o preadolescente que está descubriendo su primera banda favorita. Otra vez, la tendencia es acorde con la masividad: No Te Va Gustar y La Beriso son los favoritos. Un disco puede ser un regalo económico: casi ninguno de esos títulos sale más de $200. 

Por el momento, casi nadie se anima a hacer un comparativo con el año pasado: la mayoría se queda en afirmar que las ventas vienen bien, que se esperan más sobre los últimos días y que sin dudas las promociones son determinantes. Sólo una vendedora afirma que si bien están bien y firmes, son menores a 2015. Otra se pone un poco más política y afirma que "la gente que tenía plata sigue teniendo plata y posibilidades de gastar más". Es decir que hay cierto núcleo de ventas que se mantiene firme porque hay quienes no han pedido poder adquisitivo. "El que puede gastar, gasta", concluye.