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Andrés "Pillín" Bracamonte fue imputado este viernes por el delito de "lavado de activos agravado por realizarse con habitualidad en calidad de autor" y quedó en prisión preventiva sin plazo. Así lo resolvió la jueza Valeria Pedrana en la continuación de la audiencia que comenzó este jueves y tuvo lugar en el Centro de Justicia Penal.

El fiscal Miguel Moreno le atribuyó al jefe de la barra de Central "haber utilizado personas de su confianza como presta-nombres y administradores, y de la creación, adquisición y/o utilización de sociedades comerciales, a través de las cuales puso en circulación en el mercado, bienes provenientes de presuntos ilícitos penales".

Entre ellos se mencionan "amenazas coactivas, extorsiones, posible participación en maniobras defraudatorias que permitieron sus negociados ilícitos desde su posición de jefe en la barrabrava del club Rosario Central, con el objetivo de que esos bienes (que superan los 38 millones de pesos), adquieran la apariencia de un origen lícito". En tanto, el fiscal asegura que esta conducta fue realizada con "habitualidad".

En diálogo con la prensa, Moreno subrayó que "en principio, los convocados a declarar serán en calidad de testigos y no de sospechosos", al tiempo que aclaró que "hay personas que trabajan en el club que podrían estar implicadas en el lavado de activos". Asimismo mencionó que el delito que se le imputa a Bracamonte tiene una pena que va de cuatro años y medio a 13 años y cuatro meses.

"El club es la materia prima del enriquecimiento de Bracamonte. El capital que integra el patrimonio de las personas allegadas y las sociedades está construido en función de perjudicar al club", agregó el fiscal.