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Consultoras e inflación: ¿se equivocan o moldean el futuro?

Consultoras económicas erraron por mucho el pronóstico de inflación de 2016. ¿Impericia o necesidad de ayudar al nuevo gobierno?

Las consultoras económicas más reconocidas suelen hacer pronósticos respecto de la variables económicas consideradas por ellas como las más relevantes. La inflación o el dólar, por ejemplo, suelen preverse con un año de anticipación, ya que en general estas consultoras trabajan para grandes empresas o bancos que necesitan conocer el valor aproximado de estas variables para poder operar en el futuro.

En general estos pronósticos están todos en un rango más o menos acotado, sobre todo cuando los pronósticos son sencillos porque el esquema económico nacional es conocido. Sin embargo, 2016 fue un año de transición política donde un nuevo partido y un nuevo equipo económico se hicieron del poder de decisión estatal, por lo que presentaba un desafío: ¿qué pasaría con la inflación tras la devaluación de casi el 50% de diciembre de 2015, apenas asumido el gobierno del PRO/Cambiemos?

Una muestra de 22 de estas consultoras con respecto al tema inflación muestra que todas se equivocaron en el mismo sentido: pensaron que iba a haber menos inflación de la que efectivamente hubo. En efecto, 2016 terminó siendo el año con mayor inflación desde 1991 con un valor de más de 40% anual pero ninguna de estas consultoras previó lo que pasaría: la mitad de ellas pronosticó inflación de menos de 32%; sólo una llegó a prever 38%. 

Esto puede ser un error compartido, o puede esconder otras intenciones o intereses. Es que cuando todas las consultoras piensan lo mismo, se genera la idea de que eso, efectivamente es lo que va a pasar. Se moldean las expectativas, algo muy necesario para, entre otras cosas, la discusión de las paritarias y la percepción de la opinión pública sobre la gestión del gobierno. En otras palabras, este error sistemático de todas las consultoras permitió legitimar salarios más bajos durante este año, por ejemplo.

Para encontrar semejante nivel de errores, tenemos que volver en el tiempo hacia otra transición política. A principios de 2002, las consultoras más afamadas pronosticaron una hiperinflación y un dólar a $20. Al contrario de esta vez, todos los pronósticos fueron agoreros, creando un clima de incertidumbre para el nuevo gobierno de ese momento. Es el viejo problema de confundir los deseos y los intereses con la realidad.

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