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Tres jóvenes de 25 años terminaron el fin de semana internados en una clínica privada, como consecuencia de una brutal agresión a manos de otros en el interior de la disco Wallas, que funciona al pie de las escalinatas del Parque España.

“Estábamos esperando en la puerta del VIP para pasar y empezaron los empujones. Me pegaron cuatro trompadas con una velocidad que ni las vi venir. Todo pasó en cinco minutos”, explicó a Rosarioplus.com uno de los jóvenes agredidos, y agregó: “Tuvimos que salir porque no me paraba de sangrar la nariz y, por lo que me contaron, la pelea siguió con los patovicas”.

El joven señaló que los agresores eran jugadores del plantel superior de rugby del club Gimnasia y Esgrima de Rosario y aseguró conocerlos a todos. En tanto, indicó que “lo que pasó está todo filmado porque adentro del boliche hay cámaras” y que esperan que la Justicia requiera esas imágenes a los responsables del lugar para chequearlas con el contenido de la denuncia.

Tras el altercado, sucedido a las 3.30 del sábado, los jóvenes -Alejo, Lucas y Matías- se dirigieron a la guardia del Sanatorio Británico en busca de asistencia médica. Según el parte oficial, a Matías le diagnosticaron traumatismo facial en zona temporal izquierda con presencia de edema localizado y dolor a la palpación. Alejo sufrió "traumatismo facial a predominio nasal y labial izquierdo y labio superior zona izquierda, realizando 5 puntos de sutura con desviación nasal". Por último, a Nicolás le diagnosticaron traumatismo facial con presencia de importante edema y equimosis en labio superior.

Luego del altercado, los jóvenes se dirigieron a la comisaría 3ª para radicar una denuncia penal contra dos de los agresores, a los que lograron identificar con nombre y apellido. En este sentido, adelantaron que el próximo paso será realizar una denuncia civil, una vez que los médicos de la policía constaten las lesiones sufridas.

Rosarioplus.com se contactó con responsables de la disco donde se desencadenó la pelea, pero estos no quisieron brindar su versión de los hechos. 

El caso ya tomó la formalidad de una causa penal que, en principio, se desarrolla desde la seccional de Dorrego al 100, que interviene por razones de jurisdicción sobre la clínica donde los jóvenes se hicieron atender.