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Simón se autodefine como “un loco de mierda del fútbol”. Y, obviamente, en esa locura tiene un referente ineludible: Marcelo Alberto Bielsa. Tal es su admiración por el rosarino que actualmente dirige al Lille de Francia que a principios del mes pasado se animó a enviarle una carta (sí, por correo postal, a la vieja usanza), contándole de su admiración. “Para mí, vos sos mi maestro sin conocerte”, le dijo. Lo que no se esperaba era que el ex DT de las selecciones de Argentina y Chile le respondiera. Pero pasó.

La carta llegó este martes, en un sobre marrón y con un remitente de la lejana Francia. Cuando Simón la abrió, se encontró con una foto del Loco autografiada y una breve carta que decía: "Le agradezco su amable carta y sus bellas palabras que son inmerecidas. Bien se nota su pasión por el fútbol. El hincha es el elemento más puro que tiene este deporte. Lo saluda respetuosamente. Marcelo Bielsa".

“No esperaba una respuesta, me sorprendió y me puso muy contento, son gestos que demuestran lo que es uno”, le dijo Simón a Rosarioplus.com. “Que se haya tomado aunque sea un minuto a responderme, me alcanza, ya estoy hecho”, agregó. Este joven de 33 años, que vive en Quilmes pero es fana de Independiente, tenía la carta preparada desde hace poco más de dos años. “Pero cuando se la iba a mandar al Olympique de Marsella, (Bielsa) renunció. Cuando supe que agarraba el Lille, le cambié algunas cositas para actualizarla y se la mandé a la dirección postal del campo de deportes del club”, explicó.

Simón jugó en inferiores de Quilmes e Independiente, pero dejó cuando llegó a la Reserva porque su papá no tenía trabajo y en casa no había dinero para los viajes. Pero su amor por el fútbol no frenó, y se volvió un estudioso del juego. “Para que te des una idea de lo que me gusta el fútbol, del último mundial me vi todos los partidos 8 veces”, confesó. ¿Bielsista él?

Dijo que conoce a Bielsa desde aquel comienzo dorado en Newell’s, a principios de los 90s. Pero que comenzó a seguirlo con más atención cuando arribó a Vélez, allá por el 97. Y el fanatismo total le llegó cuando el Loco tomó las riendas de la selección nacional, “la que mejor vi jugar, me enamoró”, señaló. “Lo empecé a seguir con otros ojos, ver cómo trabajaba, sus formas de entrenamiento”, contó y para que terminemos de creerle su fanatismo por el entrenador rosarino, dejó una promesa: “El año que viene me lo voy a tatuar en toda la pierna”.