Las recomendaciones del presidente Macri respecto de cómo medir el consumo de gas dieron mucho que hablar. Aquel pedido de no estar "en patas" o "en cuero" dentro de casa para no derrochar energía molestó a muchos. Y con razón, considerando los aumentos de más de un 1000% (el famoso tarifazo) que debieron afrontar los ciudadanos desde comienzo de año.

A pesar del tope del 400% que dispuso posteriormente el gobierno nacional frente a los reclamos y el freno al tarifazo determinado la Corte Suprema de Justicia de la Nación, los aumentos siguen molestando al bolsillo de los argentinos. 

Es que no es sólo el aumento de las tarifas lo que generó que las boletas llegaran exigiendo cifras desmedidas: resulta que, acorde a la percepción general, la ciencia indica que este invierno hizo mucho más frío que los anteriores. De hecho, fue el invierno más frío de los últimos cinco años. Según determinó el meteorólogo Mauricio Saldívar, en mayo de 2016 necesitamos el 270% más de energía para calentar un ambiente a 20 grados que en el mismo mes del año pasado. El cálculo está realizado sobre una media de consumo para Rosario y Capital Federal, y tiene en cuenta la energía eléctrica y el gas.
 


El combo de tarifas infladas con la necesidad triplicada de consumo por la baja de las temperaturas, hizo que la situación de pagar el gas se pudiera difícil para muchos. En junio, la cosa no fue muy diferente, según los cálculos del experto: se necesitó el 240% más de energía para lograr una temperatura de comfort en un ambiente. Este parámetro meteorológico se llama grados días de calefacción y se utiliza como indicador del grado de rigor invernal de una localidad.

Es decir que el tarifazo, además de ser cuestionado fuertemente por los consumidores, fue bastante inoportuno: llegó justo cuando tocó a hacer frente a una de las temporadas invernales (y otoñales) con temperaturas más bajas en el último tiempo. Otra factor que, parecería, no tuvieron en cuenta Aragunren y los suyos.