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Martin es un contador rosarino oriundo del barrio Azcuénaga que vive en París en Montmartre, la encantadora colina de ciento treinta metros que está situada en la orilla derecha del río Sena, en del Distrito XVIII de la capital francesa. Martín está casado, su mujer es francesa y tiene un hijo de dos años. Él trabajaba en una empresa argentina, pero hace diez años le propusieron mudarse a Francia. En primer término pensó en ir por un tiempo pero al fin se quedó.

El día de los atentados Martín salió a comer con un grupo de amigos en el barrio De La Bolsa, a poco más de dos kilómetros del sitio de los atentados. “La distancia es como si los atentados hubieran sido en Pichincha y vos vivís en el Monumento a la Bandera”, referencia el rosarino. Mientras estaban cenando, una llamada llegó al celular de uno de los amigos. Era su esposa. Ella estaba inquieta y quería saber el paradero del grupo de amigos. 

“Nos sorprendió, fue como un balde de agua fría. Los atentados ocurrieron en lugares donde vamos seguido, es un sitio en donde sale la gente joven. Hay recitales, bares, va todo el mundo”.  Luego del llamado ellos sintieron miedo de estar dando vueltas en la calle y regresaron a sus hogares.

El día después, Martín y su familia decidieron seguir las recomendaciones del gobierno: “salir lo menos posible”. “Traté de evitar ir a lugares públicos, ni bares ni restoranes. Los sábados todo el mundo está en la calle”. Pero el sábado fue un sábado distinto, había muy poca gente en las calles. “La gente tenía temor” sobre qué podía ocurrir si algún terrorista seguía dando vueltas en la ciudad.

“Es el único tema de conversación. Nadie habla de política. Pero el lunes se reúne el presidente en el Congreso y seguramente el tema se va a politizar”, agrega el contador rosarino y toma en cuenta que falta muy poco tiempo para las elecciones en Francia. “La gente discute y tiene temor. No obstante no hay que ceder al temor porque es el negocio para este tipo de gente. Porque el problema del terrorismo es más el temor que el daño que hace. Hay que ver cómo evoluciona todo y que este no se repita”.