Misión Anti Inflación: alternativa para llenar el changuito

Juan Monteverde, candidato a Concejal por Ciudad Futura, impulsa un proyecto que apunta a una nueva forma de consumo 

Ciudad Futura presentó este jueves su proyecto Misión Anti inflación en el barrio Latinoamérica. En una carpa montada en la vereda, una decena de militantes ofrecía a los vecinos del lugar bolsones de verdura, quesos, yerba y otros productos. Una muestra de un proyecto en marcha desde hace un año que se basa en principios de consumo colaborativo y busca vincular directamente a productores y consumidores.

Juan Monteverde, candidato al Concejo por Ciudad Futura que viene de obtener más de 25 mil votos en las internas abiertas, cuenta que de la movida “hoy participan unas 600 familias” y que calculan que “permite el ahorro de más del 40 por ciento en relación a los grandes hiper-mercados”.  

Los últimos datos proporcionados por la Afip (que datan de 2010) indican que el 0,6% de las empresas de comercio por menor concentran el 63% de las ventas y más del 50% de las ganancias. El significativo grado de concentración de la comercialización de los productos produce serias inequidades, ya que determina quienes ganan y quienes pierden en el proceso inflacionario. Si se agrega que una gran parte de los productos alimenticios y bienes de consumo básicos también ostentan elevados niveles de concentración en su producción, está claro que se produce una redistribución del ingreso desde los productores (los de menor poder de fuego) y los consumidores, hacia las grandes cadenas de comercialización y productores de marcas líderes. Mientras tanto los almacenes de barrio intentan sobrevivir, accediendo en peores condiciones a los precios mayoristas y sin contar con los recursos publicitarios y de marketing que les permitan competir con las grandes firmas del mercado.

Ante esta situación y durante el aceleramiento del alza de los precios en los primeros meses de 2014, Ciudad Futura propuso una alternativa. “La idea es no quedarnos sólo en la denuncia de que los precios suben. Además de eso hay que trabajar, hacer, mostrar una alternativa posible a lo que uno denuncia. La Misión Anti Inflación es justamente la demostración de que se puede consumir de otra manera que no sea el mercado, organizándonos”, afirmó Monteverde.

La propuesta parte de dos conceptos básicos: eliminar los intermediarios y empoderar a los dos puntos más débiles de la cadena de comercialización, que son los pequeños productores y los consumidores. En general, las familias dedican mucho esfuerzo en consumir. La búsqueda permanente de descuentos y las colas en los hipermercados en días de oferta son respuestas individuales por parte de los consumidores que intentan abaratar sus compras. En cambio “la salida que propone la Misión es colectiva, con organización de los consumidores, quienes hacen sus compras vía web en la página misionantiinflacion.com.ar y se organizan entre 3 y 5 hogares para retirar sus pedidos una semana después en el centro de distribución”. 

En el otro extremo, los pequeños productores y cooperativas encuentran un mercado que antes era más restringido, potenciando de esta manera las economías locales. Algunos productores que trabajan con la Misión incrementaron fuertemente sus ventas y hoy trabajan una semana al mes exclusivamente para abastecer a los consumidores colaborativos.

Monteverde afirma: “Desde una política del hacer y la organización, con creatividad, mostramos que se puede abordar una problemática que excede lo que comúnmente se entiende como local”. Y agrega: “Como el Tambo, las escuelas autogestivas y el centro cultural Distrito Siete, la Misión muestra un modelo alternativo de hacer las cosas, con mucho potencial para amplificarse a toda la ciudad si se impulsan desde el Estado y con decisión política”. 

Algunos datos que presentan desde Ciudad Futura

Hoy el 76% de los proveedores de la Misión son productores (15% de ellos cooperativas).
De los 225 productos que ofrece la Misión el 55% son directo de productor, los cuales representan el mismo porcentaje en los valores vendidos.
En mayo, la misma compra realizada en la cadena de supermercado de referencia hubiera salido un 45% más. Considerando sólo a los productores, dicho porcentaje asciende a 55%.
La compra promedio que fue de $620, en el super hubiera salido $896, lo que significa un ahorro promedio de $278 por consumidor.
El proyecto no sólo es sustentable sino que ha podido capitalizarse adquiriendo el equipamiento necesario (cámara de frío, freezer, balanzas, etc.).
Para los productores se ha abierto un canal nuevo de comercialización que les ha dado escala y les ha permitido ampliar su capacidad de producción. Para algunos de ellos las ventas en la Misión representan más del 30% de su facturación, una semana al mes la dedican a producir para abastecer este mercado. 

Foto: itsmyorder.com

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