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En tiempos de inflación, ¿dónde meter la tijera?

Muchas veces la inflación complica la forma en que se llega a fin de mes. Pero con un simple ejercicio se puede recortar en el lugar exacto para no estar tan apretado

Son muchos los que llegan ajustados a fin de mes y la “capacidad de ahorro” es una frase que no mencionan nunca, pero sí la palabra inflación. No es tiempo de desesperar. A continuación, algunos consejos para recortar gastos. 

Lo primero es analizar los consumos mensuales para luego poder elegir dónde meter la tijera, ya que no todos los gastos son iguales. Hay que tener a mano una planilla de Excel o, a la antigua, una libretita para anotar los gastos mensuales. Sin embargo, una clave es diferenciar cada uno de ellos.

Los gastos elementales fijos: el alquiler, los créditos, la cuota del colegio de los chicos, seguro del auto, y algunos impuestos. Todos son intocables, a menos que se rece al cielo no chocar el auto, o los chicos cambien a escuela pública.  

Los gastos elementales variables a la vez son fijos, pero el consumo depende de su tarifa. No se pueden cortar de raíz pero sí bajar su consumo. Los servicios generales (luz, gas, agua), el teléfono, y los changuitos del supermercado. También el transporte urbano, y el combustible. Se pueden aprovechar las bicisendas para ir hasta el trabajo, y de paso ayudar al tránsito.  

Los gastos no elementales fijos: acá ya se puede meter mano, pero en ocasiones es ambiguo. O tenés internet o no tenés. Sin embargo, se puede aflojar con la cuota del gimnasio y por este verano cambiarlo por salir a correr por el Parque España. La TV Digital puede esperar, o cambiarla por el cable común, o sino la antena de la TDA (Televisión Digital Abierta), el servicio que ofrece el estado nacional.

Los gastos no elementales variables son aquellos de los que se puede eximirse y acá sí hay que afilarle los dientes al cocodrilo del bolsillo: comidas afuera, “gustitos” y entretenimiento. En lugar de ir al shopping y gastar una fortuna en una blusa cool dos veces al mes, no comprarla o ir a centros comerciales más baratos: peatonal Córdoba, San Luis, Echesortu.

El cine también se puede dejar de lado, al menos un poco: en lugar de pagar la entrada, pochoclo y gaseosa para dos personas por 200 pesos, quedarse en casa y ver alguna on line. Sino, el cine El Cairo es muy accesible y en algunas funciones gratis. 

Internet es un servicio que se puede clasificar como “imprescindible y fijo”, por ejemplo, para quienes trabajan o dependan del mismo para algo importante. Otros que lo usan como recreación, pueden considerarlo ”no elementales variable”, y entonces se puede evitar. El celular sigue un camino similar: se ha ganado un lugar imprescindible en la rutina diaria, tanto para el trabajo como para entretenimiento y comunicación cotidiana. 

Con estas clasificaciones se puede lograr un buen control de los consumos. Pero tampoco es cuestión de vivir para controlar el sueldo, por lo que algunos “gustitos” se puede tomar, sino ¿para qué trabaja uno?  

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