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Dos novedades en la causa

Durante este viernes, en el marco del juicio que se lleva a cabo por el asesinato de Ángeles Rawson se exhibió por primera vez el video clave en el que la adolescente llega a su casa.

Además la madre de Ángeles contó que alguien atendió el celular de su hija cuando ya estaba desaparecida, pero que cortó inmediatamente., cuando volvió a intentar, ya la atendía el contestador directamente.

Se exhibió el video de la llegada de Ángeles en el juicio

El video clave de la causa por el crimen de Ángeles Rawson, en el que se ve a la adolescente de 16 años cuando aquel 10 de junio de 2013 llegaba a su casa de Ravignani 2360, fue exhibido por primera vez en el marco del juicio oral y la madre de la víctima. María Elena "Jimena" Aduriz, la reconoció sin ninguna duda.

"¡Ésa es mi hija!", exclamó Aduriz en dos oportunidades, cuando a pedido de uno de los fiscales del juicio, Fernando Fiszer, se le mostró el video.

"Está con la ropa de gimnasia y el morral de los cuadraditos", dijo Aduriz mientras se reproducían los videos en un LED ubicado en una de las paredes de la sala de audiencias.

El fiscal aprovechó la ocasión para preguntarle a Aduriz cómo veía a su hija, si la veía con el paso apurado o preocupada y la testigo contestó: "Para nada. Camina con su andar habitual".

Esta fue la primera vez que en el marco de la causa, Aduriz también reconoce formalmente el paso de su hija cuando a las 9.50 del día que fue asesinada llegaba al edificio del barrio porteño de Palermo donde vivía con su familia.

El primero en reconocer a Ángeles en esos videos fue el propio imputado, Jorge Mangeri, cuando el miércoles 12 de junio de ese año se hizo un allanamiento y la Policía le pidió que actuara como testigo.

Después fue su propio padre, Franklin Rawson, quien formalizó el reconocimiento de Ángeles en esos videos cuando declaró por primera vez ante el juez de instrucción Javier Ríos.

Los videos fueron grabados por dos cámaras de seguridad de un edificio situado en Ravignani 2330 y fueron la clave, ya que a partir de ellos los investigadores tuvieron la certeza de que Ángeles había llegado al edificio y por eso se comenzó a investigar al entorno de la víctima.

La llamada que sí se atendió desde el celular de Ángeles

La madre de Angeles Rawson afirmó durante este viernes que el día de la desaparición de su hija, apenas advirtió que no había regresado a su casa del barrio porteño de Palermo, llamó a su celular, alguien contestó y cortó, pero inmediatamente después le dio apagado.

En tanto, el padre de la víctima aseguró que si hubieran querido atacar sexualmente a su hija "se hubiese resistido" porque "no era sumisa" y "hubiera tratado de escapar y luchar".

María Elena "Jimena" Aduriz y Franklin Rawson declararon este vienes en el juicio oral que se sigue al portero Jorge Mangeri (47) y en base al testimonio de la mujer se puede inferir que tal vez el asesino de Ángeles (16) usó su teléfono, el cual nunca fue encontrado.

La tercera jornada del debate que lleva adelante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 9, integrado por Fernando Ramí­rez, Ana Dieta de Herrero y Jorge Gettas, se inició esta mañana con una inspección en el edificio donde vivía la víctima, en Ravignani 2360 del barrio porteño de Palermo.

Por la tarde, el debate se trasladó otra vez al Palacio de Tribunales y "Jimena", apodo de la madre de Angeles, recordó que el 10 de junio de 2013 su hija debía regresar a las 21.15 de su clase de inglés, pero no lo hizo.

"Le mando un mensaje de texto a las 21.30, no contesta y a las 21.40 la llamé al teléfono, el celular sonó, alguien contestó y cortaron, después daba apagado", relató Aduriz.

Según la instrucción de la causa, el teléfono nunca salió del radio de Palermo, pero el defensor de Mangeri, Adrián Tenca, tomó como un "dato revelador" lo dicho por la mujer y dijo que "habría que investigar dónde se atendió" porque hasta ahora siempre se había dicho que había saltado el contestador.

En otro tramo de la declaración, ante una pregunta del fiscal Fernando Fiszer, su madre aseguró que Angeles "se cuidaba las uñas" y luego aclaró que la uña que fue secuestrada en el auto de su pareja le pertenecía a ella, porque se la había roto la semana anterior.

Las uñas de la joven son clave en esta causa ya que debajo de ellas se encontró ADN de Mangeri, la principal prueba que lo incrimina en el caso y que su defensa cuestiona.

Además el portero presentó lesiones compatibles con arañazos cuando fue detenido, lo que se interpretó como heridas producidas por la víctima en su intento de defenderse.

En la parte más emotiva de su relato, "Jimena" se refirió a cómo se enteró del hallazgo del cuerpo de su hija y dijo que fue el 11 de junio alrededor de las 14, cuando su madre la llevó a su cuarto.

"Al rato entró mi prima (Cecilia) con la cara desencajada y dijo que habían encontrado un cuerpo, que no estaba confirmado, pero tenía el uniforme del colegio. Salí y me di cuenta de que era ella porque lo escuché gritar a mi hijo Jerónimo. Me di cuenta de que era ella y me caí al piso", relató llorando.

La madre de Angeles recordó que mientras buscaba a su hija efectuó varios llamados, entre ellos a Mangeri, pero que éste no la atendió, lo cual fue admitido por el ex encargado el miércoles.

También dijo que hasta un mes y medio antes del homicidio de su hija el encargado tenía llaves de su casa porque era "bueno, una persona respetuosa", pero luego no le dieron una copia cuando las cambiaron.

Mientras la mujer hablaba, Mangeri comenzó a quedarse dormido (el Servicio Penitenciario lo había ido a buscar a la cárcel de Ezeiza a las 4) y no manifestó ninguna reacción ante el testimonio y las lágrimas de Aduriz.

En cambio, el dolor de la mujer hizo emocionar a jueces, abogados, periodistas y público presentes.

"Jimena" se volvió a quebrar cuando contó que fue a la morgue para reconocer a su hija, encontrada en una cinta donde se separa la basura en la CEAMSE de la localidad bonaerense de José León Suárez.

"Estuve ahí­ haciendo lo que se hace en una morgue. Estuve con ella un ratito, acomodándole el pelo y dándole besos", recordó.

Sobre el viernes 14 de junio, relató que estuvo "catorce horas" en la fiscalí­a de Paula Asaro, a cargo de la causa, para declarar y sostuvo que ésta y su secretario fueron "intensos" en su interrogatorio, pero que fue "para la búsqueda de la verdad" y que cuando salió se cruzó al portero.

"Yo estaba sentada en la escalera con mi mamá cuando llegó Mangeri con la señora y vi una cara amiga. Mangeri era una cara amiga. Me dio el pésame. Le puse la mano en el hombro y le agradecí", señaló.

Agregó que esa noche, al mismo tiempo que el portero, también declaró su hijo Jerónimo, quien al salir le dijo: "Fue Jorge, está hasta las manos", porque algo habí­a escuchado mientras él era interrogado.

En la última parte de su testimonio, el abogado Pablo Lanusse, representante de la querella, le preguntó a Aduriz "qué siente hoy cuando lo ve a Mangeri con la imputación que pesa sobre él".

"No lo puedo describir, siento horror", respondió la mujer, que en ese momento cruzó miradas con el encargado.

Luego declaró Rawson, que resaltó que con Mangeri "el vínculo era muy bueno" porque "era respetuoso con su trabajo y muy servicial".

Cuando Lanusse le preguntó qué sintió cuando se enteró que habían encontrado ADN del portero bajo las uñas de su hija, contestó: "Mucha sorpresa. No lo podía creer. Hoy no sé cómo describir lo que siento. Todo lo negativo que puede sentir una persona lo siento ahora".

Al ser consultado sobre cómo cree que Ángeles hubiese reaccionado si alguien la hubiera atacado sexualmente, Rawson contestó: "Se hubiese resistido. No era sumisa. Hubiera tratado de escapar y luchar".

El juicio se reanudará el miércoles próximo a las 9 con la declaración de Diana Saettone, esposa de Mangeri.

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