Citas cruzadas de embajadores tensan el clima

Un nuevo capítulo suma tensión a la eterna disputa entre Argentina e Inglaterra por las islas Malvinas. Es que las aguas volvieron a agitarse al cumplirse el 2 de abril un nuevo aniversario del conflicto y tras el anuncio de Londres de que modernizará la defensa de islas, reclamadas por Buenos Aires desde 1833.

Londres convocó a la embajadora Alicia Castro para quejarse por las recientes declaraciones del gobierno argentino en torno a la defensa de las islas. Y el gobierno de Cristina Kirchner respondió convocando, a su vez, al embajador del Reino Unido, John Freeman, para "exigirle explicaciones ante el silencio" del gobierno británico frente a las revelaciones del ex agente de la CIA, Edward Snowden, en relación a acciones de espionaje electrónico masivo dirigidas contra la Argentina por la cuestión Malvinas.

Londres cita a Castro

"Nos oponemos fuertemente a las recientes declaraciones de la presidenta argentina (Cristina Fernández) y de la embajadora argentina en Londres y, por tanto, hemos convocado a la embajadora para dar cuenta de esto", señaló el portavoz el Foreign Office a la agencia EFE. Precisó que la convocatoria se produjo este miércoles.

Alicia Castro, embajadora argentina.
 

El portavoz añadió que el Reino Unido "no tiene dudas sobre su soberanía de las islas Falklands (como llaman los británicos a las Malvinas) y las áreas marítimas circundantes, ni tampoco el derecho de los habitantes de las Falklands a decidir su propio futuro".

Cristina Fernández y Alicia Castro criticaron recientemente la decisión de Londres de reforzar la defensa de las islas, a pocas semanas de los comicios generales en el Reino Unido, el 7 de mayo.

Con motivo del 33 aniversario del comienzo del conflicto del Atlántico Sur, Fernández instó al gobierno británico a "no poner una libra más" en gastos militares para defender las Malvinas y pidió que utilizara los fondos para "alimentar ingleses".

Asimismo, Alicia Castro dijo en Londres al diario The Independent que el gobierno de David Cameron, en periodo electoral, quiere "agitar" el fantasma de 1982 para "reflotar" la figura de la exprimera ministra conservadora Margaret Thatcher, quien -afirmó la embajadora- "obtuvo un formidable rédito electoral".

En marzo, el gobierno británico informó de que, tras un análisis sobre la capacidad defensiva de las islas bajo soberanía británica, invertirá 180 millones de libras (248 millones de euros o 268 millones de dólares) en los próximos 10 años a fin de asegurar la protección de los habitantes de ese territorio.

De acuerdo con este plan, Londres enviará dos helicópteros Chinooks, que se espera estén operativos a mediados del año próximo, y modernizará su sistema de defensa aérea, entre otras medidas.

Los helicópteros podrán reaccionar inmediatamente ante cualquier "incidente de emergencia" y, al mismo tiempo, ayudarán a facilitar entrenamiento a la fuerza de infantería que está en las islas, ocupadas por unas 3.000 personas, en su mayoría de origen británico, según informó el Gobierno.

Buenos Aires cita a Freeman

El gobierno argentino convocó al embajador del Reino Unido, John Freeman, para "exigirle explicaciones ante el silencio" del gobierno británico frente a las revelaciones del ex agente de la CIA, Edward Snowden, en relación a acciones de espionaje electrónico masivo dirigidas contra la Argentina por la cuestión Malvinas.

Según precisó la Cancillería argentina, el vicecanciller Eduardo Zuain convocó al embajador Freeman para que de explicaciones por el supuesto espionaje practicado -revelado a través del medio The Intercept y en el país por el canal de cable Todo Noticias (TN) el pasado 2 de abril- ante la "creciente presión internacional para resolver la disputa de soberanía sobre las Malvinas".

John Freeman, embajador británico.
 

 

Según el informe periodístico, basado en documentos filtrados por el ex agente de la CIA, entre los años 2006 y 2011 -durante las presidencias de Néstor y Cristina Kirchner- el gobierno británico realizó actos de espionaje a distintos líderes y jefes militares argentinos para conocer los planes y objetivos del país en relación a la disputa de soberanía por las Islas Malvinas.

El vicecanciller expresó al representante británico que las "acciones de ese tipo violan el derecho a la privacidad conforme a lo establecido en las resoluciones 68/167 y 69/166 de la Asamblea General de las Naciones Unidas". 

Estas resoluciones destacan que "la vigilancia y la interceptación ilícitas o arbitrarias de las comunicaciones, así como la recopilación ilícita o arbitraria de datos personales, al constituir actos de intrusión grave, violan los derechos a la privacidad y a la libertad de expresión y pueden ser contrarios a los preceptos de una sociedad democrática".

El espionaje -denominado "Operación Quito- quedó demostrado en correos, presentaciones y comunicados internos, e incluye también operaciones encubiertas en redes sociales, intervención de comunicaciones militares y de seguridad. 

La reunión entre los representantes de ambos gobiernos fue comunicada al mismo tiempo que la embajadora argentina ante el Reino Unido, Alicia Castro, era citada por el ministerio de Relaciones Exteriores británico en Londres, en protesta por las recientes declaraciones del gobierno argentino.

"El vicecanciller rechazó los argumentos esgrimidos por el subsecretario Fraser de la cancillería británica ante nuestra embajadora, Alicia Castro, respecto de las declaraciones oficiales referidas a la creciente militarización de las Malvinas y la exploración ilegal de hidrocarburos", dijo el Palacio San Martín en el comunicado.

Zuain le comunicó también al embajador británico que este mediodía el gobierno argentino iba a presentar una denuncia penal contra las empresas que realizan actividades de exploración de hidrocarburos en la plataforma continental argentina.

Por último, el funcionario también le comunicó el "malestar" del gobierno por las declaraciones del secretario de Defensa del Reino Unido, Michael Fallon, ante el Parlamento Británico, ante el cual anunció el incremento del gasto militar en las Malvinas y la introducción de nuevo equipamiento bélico, "alegando una supuesta e inverosímil 'amenaza' argentina'". 

"Frente al armamentismo británico, la Argentina sostiene que sólo el diálogo y la negociación deben primar para poner fin a esta situación colonial anacrónica que lleva más de 182 años, mediante la aplicación de la resolución 2065, y siguientes, de las Naciones Unidas", le dijo Zuain a Freeman.

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