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Buscan un traductor de gitanos para investigar los secuestros virtuales

La Fiscalía Regional busca un traductor de lengua romaní para descifrar las escuchas telefónicas por las que se atrapó a una organización a la que se le atribuyen más de 100 secuestros virtuales. La mayoría de los detenidos pertenece a la comunidad gitana. Una antropóloga explica la singularidad de este pueblo y de sus miembros que llegaron a Rosario hace décadas 

 

La Fiscalía Regional de Rosario lanzó este lunes una búsqueda en pos de hallar un traductor de la lengua romaní, tal el idioma propio de la comunidad gitana. Lo requieren para avanzar con la investigación de una banda desbaratada a mediados de junio pasado y a la que se le atribuye más de 100 secuestros virtuales realizados en Rosario. La mayoría de los 17 detenidos integran esa colectividad asentada sobre bulevar Oroño al sur.

Lo llamativo es que los gitanos hablan castellano y son nacidos en Rosario en su mayoría, pero ellos eligen mantener su dialecto, y buena parte de las conversaciones telefónicas que fueron interceptadas y grabadas por la Policía de Investigaciones se desarrollaron en esa lengua precisamente. De allí la necesidad judicial de desentrañar esos diálogos como posibles elementos de prueba.

A esa dificultad se suma que en el sitio web del Colegio de Traductores no figura el romaní como opción en la búsqueda de traductores habilitados, y tras hacer una consulta telefónica Rosarioplus.com confirmó que no hay traductores afiliados en Rosario. El Instituto de Lenguas Extranjeras para la Comunidad de la UNR, CLEC, tampoco ofrece ese dialecto para la enseñanza al público.

La antropóloga Celina Pena, quien publicó un libro con su tesis sobre la comunidad romaní en 2002, explicó a Rosarioplus.com que “los gitanos no tienen mucha relación con ‘los criollos’, como nos llaman al resto de los rosarinos, ya que su relación es comercial principalmente, a través de la compra venta de autos”. Esto coincide con la cantidad de autos que fueron secuestrados con el operativo que desbarató al grupo hace tres semanas.

Lo que destaca la antropóloga, y justifica el pedido de la Fiscalía es que los gitanos, aunque sean cuarta o quinta generación residente en Rosario, “siguen hablando la lengua romaní, aunque manejan el castellano”. Ocurre que entre ellos, y frente a otros fuera de su comunidad, dialogan sólo en ese dialecto.

Todas las familias, según destacó Pena, hablan su lengua, como modo de preservación cultural, así como las costumbres y la vestimenta. La especialista destacó que se trata de una comunidad cerrada, al punto de que “para mi investigación me llevó un año entrar en confianza y que comprendan el objetivo de mi acercamiento para conocer sus vidas”.

En Rosario, según pudo investigar Pena, hay tres comunidades diferentes de gitanos: la que se instaló hace cuatro generaciones en bulevar Oroño, de la cual fueron encontrados los 17 miembros de la banda de secuestros virtuales. Estas familias son descendientes de inmigrantes de la región de los Balcanes, de Montenegro, pero “los que viven hoy son todos nacidos en Rosario”.

Otra comunidad romaní es la que reside en zona norte, oriundos de España, y los terceros, “si se piensa en castas, serían los de status más bajo”, que residen cerca del barrio de la comunidad toba.

El comunicado de la Fiscalía Regional señala que “quien se encuentre capacitado en romaní se comunique con los siguientes contactos: Teléfono 472- 1920 interno 157 y/o al correo electrónico ufij2rosario@mpa.santafe.gov.ar”.

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