El paro en todas las líneas de transporte urbano de pasajeros agarró mal parado a más de uno. A las 15 de este jueves comenzó la medida de fuerza que se extenderá hasta la medianoche y agarró por sorpresa a varios. Con el correr de la tarde varios rosarinos se desayunaron con la noticia y manifestaron su enojo. Los más despiertos optaron por tomar un servicio interurbano que al menos los arrime a destino, mientras que otros, no sin quejarse, debieron subirse al taxi.

“Sé del paro pero por ahí puede pasar alguno”, se esperanzó una vecina en San Luis y Paraguay pasadas las cuatro de la tarde. La espera fue inútil y la señora debió optar por la opción b, menos cómoda, y terminó por subir a un colectivo de las línea 35/9 que no la dejaba tan cerca de casa. Es que el transporte interurbano circula de manera normal.

Quienes no sabían que había empezado el paro en medio de la jornada, se acumularon en las paradas.
Quienes no sabían que había empezado el paro en medio de la jornada, se acumularon en las paradas.

Otros, menos informados y más despistados, no notaron la ausencia de los colectivos que habitualmente inundan las calles del centro rosarino y se anoticiaron por los comentarios que se escuchaban en cada uno de las paradas. Enojados, muchos no tuvieron más opción que reemplazar el bondi por el costoso taxi.

La Plaza Sarmiento lucía un tanto más vacía que de costumbre. Sin embargo allí se concentraron los que buscaban un colectivo rumbo a Villa Gobernador Gálvez, Funes, Roldán y otras localidades cercanas, aunque con el objetivo de bajarse antes de salir de la ciudad, más cerca de casa.

El interurbano también ha sido una opción, aunque luego haya que caminar unas cuadras más de lo previsto.
El interurbano también ha sido una opción, aunque luego haya que caminar unas cuadras más de lo previsto.

Catarsis en las redes

Los usuarios del transporte público volcaron su rechazo a la medida de fuerza impulsada por UTA en las redes sociales. Los rosarinos se encargaron de manifestar su malestar haciendo referencia a los políticos y las empresas que prestan los servicios.