La ausencia de tormentas ha puesto una pregunta a disposición: ¿las quemas de las islas, inciden en la falta de precipitaciones? Hace ya varias semanas que las lluvias no llegan a la ciudad o las tormentas se desactivan. La explicación está dividida. Mientras algunos expertos dicen que se debe solamente a la época de sequía, otros lo atribuyen a un círculo vicioso: los incendios necesitan lluvia, pero el propio humo no permite que llueva. 

¿Cómo es esto? El humo producido por la quema de islas de manera sostenida queda suspendido en la atmósfera y no se disipa rápidamente, justamente porque suelen ser constantes las quemas en los últimos meses. Esa temperatura que tiene el humo condensa las nubes, no deja formar las gotas. En criollo, seca las nubes.

Según la observadora meteorológica, Vanessa Balchunas, ocurre algo de esto. "Los penachos de humo de los incendios son los que alteran la formación de la nube y afectan el tiempo local". Es decir, el humo calienta el entorno atmosférico que rodea la nube y afecta  conformación de las gotas.

Además, dice que la energía solar queda atrapada entre las nubes y el humo, y eso hace que la nube se disipe por la misma mecánica a partir del calentamiento de alrededor. En conclusión, Balchunas entiende que el humo puede generar cambios en el clima inmediato.

El observador meteorológico Jorge Fusco escribió en Twitter que "al tener tanta concentración de humo en la átmosfera suspendido, este genera calor no permitiendo que las nubes puedan desarrollarse para generar las tormentas".

Otra mirada tiene el meteorológo de larga trayectoria Oscar Monjelat, quien afirma que no está lloviendo por el simple hecho de que no tenemos reservas de humedales ni en superficie ni en niveles medios. "Esto hace que la poca nubosidad que se forma no tiene el espesor suficiente para generar las gotas de lluvia. Para eso debe haber suficiente humedad".

Explica que este nivel de humos y llamas que no tienen altura, no pueden incidir en las precipitaciones. Agrega que existe un sólo estudio para verificar la interferencia del humo en la formación de nubes fue en unos incendios en bosques de Canadá, donde las llamas alcanzaban los 500 metros de altura. Ahí sí pudo generar sequedad.

En cambio en los incendios en las islas, las llamas son sobre pastizales de baja altura. "Con estste tipo de incendios no sucede", dijo a Rosarioplus.com. Según Monjelat, así se apagaran todos los focos de incendio en el humedal, la sequía y la falta de lluvia se mantendría.