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Un call center rosarino que se distingue por apostar a la inclusión laboral

"No es filantropía, no le regalamos nada a nadie". El empresario Leandro  Simeoni trabajó toda la vida en desarrollo de sistemas informáticos y hoy dirige Nómines, una empresa que desde hace seis años tiene un staff integrado en su totalidad por empleados con discapacidades.

“Cuando preguntan si tengo familiares con discapacidades y digo que no se sorprenden, sé que es disruptivo. Hasta hace seis años no tenía, y hoy son mi equipo de trabajo. No es filantropía, ni regalamos nada a nadie: son empleados que generan rentabilidad a la empresa al igual que cualquier negocio de telemarketing. Sólo hay que darles la oportunidad, y saber diferenciar que no es lo mismo discapacidades que enfermedades”, remarcó Simeoni en diálogo con Rosarioplus.com.

El staff de Nómines está integrado por personas con ceguera, visión reducida, discapacidades motrices. Algunos en planta y otros que se suman según las campañas que se contratan. “También se contrató personas con sordera en campañas puntuales, porque en algunas campañas se necesitan computadoras en vez de celulares”, recordó el empresario. El abogado de la empresa es ciego y el contador tiene secuelas de una parálisis cerebral.

Simeoni se embarcó en este trabajo inclusivo por casualidad: en 2010 hizo un sistema operativo para un call center que era inclusivo y tomaba empleados ciegos. Se asesoró para ese trabajo y aprendió tanto sobre el tema que se entusiasmó. “Fue tanto lo que nos interesó este sistema que pensamos por qué no hacer nuestro propio call center y hacerlo inclusivo, y vimos que se podía lograr sin costos grandes de inversión: sólo vendí el auto”, recordó. Para noviembre de 2012 la oficina de Nómines ya era un hecho: llegó a tener en su pico hasta 22 empleados.

Tres cosas se planificaron en el comienzo para que la oficina fuera accesible: el tamaño de los escritorios para abarcar una silla de ruedas, una rampa en la entrada y baños adaptados. Además de funcionar como call center (con encuestas telefónicas, gestión de turnos para clínicas y sanatorios, reclamos de deudas y confirmación de eventos), Nómines funciona con servicios digitales como data entry para empresas de servicios públicos, o subtitulados de películas, atención vía chat.

La visita de la vicepresidenta Michetti en marzo pasado.

La empresa recibió el mes pasado a la vicepresidenta Gabriela Michetti, quien tras enterarse de la existencia del proyecto quiso conocer la oficina en persona: “Hablamos de la dificultad de encontrar empleados discapacitados que hayan terminado su educación formal, por el problema de que las escuelas secundarias no están adaptadas, y menos las universidades públicas”, contó Simeoni.

La compañía ya obtuvo un diploma de honor del Concejo municipal y una declaración de “empresa de interés social” de la Cámara de Diputados provincial. Un diputado nacional se encuentra gestionando esta misma distinción desde el Congreso Nacional.

Los mitos por los que no se toman empleados con discapacidades

En la Argentina, el 12,9 de la población tiene alguna discapacidad, lo que se traduce en unas 5.114.000 personas. “De ese total, un alto 77 por ciento no tiene empleo según los números del Indec, y un 75 por ciento según estadísticas del Servicio de Empleo de la Amia”, aseguró Simeoni con preocupación.

En Rosario se estima que son unas 60 mil las personas con diferentes discapacidades sin trabajo, y son muy pocas las empresas que contratan a alguno.

Consultado por este medio sobre los motivos de los empresarios para no tomar empleados con discapacidades, Simeoni analizó que existen “tres mitos, que no son más que desconocimiento". En primer lugar, “pensar que tienen alto nivel de ausentismo, porque confunden esto con enfermedades, mientras que la ceguera, o la movilidad reducida no son motivo para quedarse en casa", sostuvo. Luego, existe "el miedo al juicio laboral en caso de tener que despedirlos, porque toman el tema como una discriminación, y piensan que van a meter carpeta médica, cuando se puede para contratar pedir un certificado único de discapacidad donde se conoce la situación real del empleado". Finalmente, también es un problema " desconocer los perfiles y la forma de insertarlos en la empresa: no hace falta reorganizar todo el negocio, sólo se requiere un poco de asesoramiento de las ONG dedicadas a esto”.

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