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Turquía ampliará su ofensiva contra kurdos al norte de Siria e Irak

El presidente de Turquía, Recep Erdogan, anunció este lunes que la toma de la ciudad de Afrin, capital del enclave kurdo homónimo en Siria, sólo es "la fase más importante" de la operación "Ramo de Olivo" y que esta no concluyó, sino que continuará por todo el norte de Siria e incluso en Irak.

"Hemos terminado la parte más importante de la operación 'Ramo de Olivo`, al entrar en la ciudad de Afrin. Ahora continuará hasta Manbech, Kobani, Tel Abiad y Ras al Ain", dijo el líder turco que enumeró varias localidades sirias a lo largo de la frontera turca en manos de la milicia kurda Unidades de Protección Popular (YPG).

Además, advirtió que las tropas turcas podrían lanzar "cualquier noche" una ofensiva en las montañas de Sinyar, en el noroeste de Irak y actualmente bajo control del Partido de Trabajadores de Kurdistán (PKK), la guerrilla kurda activa en Turquía.

Las YPG son milicias aliadas de Estados Unidos que Turquía considera "terroristas" por estar vinculadas al PKK turco, prohibido en su territorio. 

"Hemos cambiado nuestro concepto de lucha antiterrorista: ahora vamos a los lugares donde ellos tienen sus raíces", aseguró el presidente durante un discurso ante representantes de la Justicia en Ankara transmitido en directo por la cadena turca NTV.

Respecto a la toma de Afrin, completada ayer por tropas turcas con ayuda de combatientes sirios que utilizan el nombre del Ejército Libre de Siria (ELS), Erdogan señaló que todavía falta "limpiar la zona de explosivos".

"Lo convertiremos en una zona totalmente segura, y luego sus habitantes originales regresarán allí. Nuestra finalidad no es la ocupación, sino limpiar la región de terroristas, para acabar con la 'franja del terror' y prevenir ataques contra nuestro país", dijo.

Erdogan aseguró que la operación contra el YPG en Afrin, lanzada el 20 de enero pasado, fue necesaria por "los continuos ataques con fuego de morteros contra las provincias fronterizas".

En tanto, al menos siete civiles y cuatro combatientes sirios aliados de Ankara murieron hoy al explotar un artefacto en un edificio en Afrin, un día después de que Ankara proclamara el control total del enclave.

La explosión tuvo lugar cuando miembros del ELS registraban un edificio en el centro de la ciudad, informó el diario turco Hurriyet Daily News en su versión digital, que citó a la agencia de noticias Anatolia.

La bomba, que se describió como plantada, dejó un agujero de cuatro metros de profundidad y dañó gravemente otros edificios y vehículos cercanos.

Ayer, el ELS y tropas turcas entraron a Afrin "sin encontrar resistencia" según el portavoz del Ejército turco, pero el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, una ONG cercana a la oposición, dijo que algunos militantes de las YPG desafiaron las órdenes de retirarse y aún mantenían pequeños focos de resistencia.

El viceprimer ministro turco Bekir Bozdag, aseguró que las fuerzas turcas no permanecerán en Afrin siria y dejarán la región a sus "verdaderos dueños".

Bekir Bozdag dijo a los periodistas que Turquía además había reducido significativamente las amenazas a sus fronteras después de capturar la ciudad de Afrin y que las tropas turcas habían recolectado "la mayoría" de las armas entregadas a los combatientes kurdos por los Estados Unidos, que los militantes del YPG dejaran atrás mientras huían de la ciudad.

(Télam)

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