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Tocarle el bolsillo a las cerealeras: la grieta que agitó la Legislatura

La iniciativa de gravar la renta de las cerealeras expuso las formas de interpretar la teoría económica y su aplicación en Santa Fe. Algunos defendieron la distribución colectiva, otros se aferraron al liberalismo sin concesiones 

La eliminación del fondo sojero y del subsidio nacional al transporte generó una necesidad imperiosa de generar recursos para compensar esos recortes. Desde la Cámara de Diputados de Santa Fe se avanzó en gravar los ingresos de las cerealeras, que hasta ahora pagaban una cifra insignificante, y aumentar el impuesto inmobiliario a los bancos. Más allá de las implicancias de la iniciativa, el debate dejó en evidencia una discusión atravesada por lo ideológico y le sacó el polvo a la famosa teoría de la distribución de la riqueza. 

El socialismo, justicialismo y la izquierda votaron a favor de la media sanción. Cambiemos votó en contra y el radicalismo se abstuvo argumentando que debe debatirse en el marco del Presupuesto. Las exposiciones -convertidas en declaraciones de principios- agrietaron el recinto.

En rigor, se expusieron dos escuelas económicas bien marcadas: aquellos que creen que los que más tienen deben aportar en favor del resto de la sociedad, y los que no encuentran lógica a este razonamiento. Una cuestión de ganancias: intocables para algunos diputados, 'redistribuibles' para otros.

Las vaquitas son de ellos

En esta última postura se sumó el diputado del PRO, Federico Angelini. “Los malos acá parecen que son las grandes empresas que son las que generan empleo santafesino, directa e indirectamente. No entiendo esa manera de ver, de afectar a aquellos que generan laburo y emplean a coprovincianos, y sean los malos simplemente porque les va bien”, sostuvo.

“No es un día memorable, será memorable el día que desde la política veamos nosotros de dónde podemos ahorrar y no pescar de los que todos los días se levantan a laburar y generar riqueza para la provincia”, agregó.

Según Angelini de esta manera “las empresas que quieran crecer dirán que no les conviene porque si no se convertirán en los malos de la provincia. Para finalizar insistió que al sector agroexportador se los señala pero que “cuando se necesitan recursos son los primeros que vamos a buscar”.

En el extremo opuesto se posicionó el diputado del Frente Social y Popular, Carlos Del Frade, quien manifestó estar “muy contento”. “Es absoluta justicia cobrarles a los que más tienen. Estamos felices de que alguna vez la política se reivindique como una herramienta para los que más tienen, cobrándole los impuestos necesarios a los que obscenamente concentran y extranjerizan riquezas a partir de lo que todo le da Santa Fe”.

Además consideró “mínimo” lo que van a tributar en relación a lo que han facturado el último año, unos 388 mil millones de pesos entre 20 empresas.

Quien sí entendió que es un día trascendental fue el justicialista Luis Rubeo, al entender que se logró “justicia tributaria”. “Que dos segmentos de la economía que vienen teniendo ganancias significativas como el financiero, que hoy se lleva una tajada importante del dinero de los argentinos, tributen un 1% no se las va a poner en riesgo, ni se va a quebrar, ni ninguna empresa se va a ir de Santa Fe”, lanzó con una cuota de ironía.

Los granos verdes

Los números para defender la iniciativa los expuso el socialista Rubén Galassi. Luego de explicar que la ley pyme protege al 96% de las empresas, y que sólo se incrementa Ingresos Brutos a 18 cerealeras, dos de origen santafesina y el resto multinacionales, se metió en la discusión de las ganancias.

“Cuando ha caído la actividad en términos productivos, industrial y comercial, y cuando ha caído la capacidad de compra y caída de salarios, la actividad bancaria tuvo una utilidad del 94%. No estamos atacando a nadie, solo modestamente avanzando en la equidad contributiva y estos sectores claramente pueden aportar.

Para completar la frase, le pegó por elevación al gobierno nacional: “Esos incrementos están direccionados a grandes empresas, cerealeras de Santa Fe,  que por decisiones económicas a nivel nacional se han beneficiado últimamente, solo por citar un ejemplo la devaluación de nuestra moneda que en los últimos meses fue del 100%.

En el medio

El bloque de la UCR se abstuvo al argumentar que aún no hay certezas de las previsiones del ministerio de Economía y el Ejecutivo provincial. “La presión tributaria no es baja, podrá ser menor que otros distritos pero en todas las provincias es elevada, de las más elevadas de la historia económica argentina. No es grato incrementarla”, dijo y agregó que se podría consensuar en el marco del Presupuesto, y “que no se enteren que incrementamos de un día para el otro tributos a algunos sectores”.   

Rubeo le contestó al sostener que “no es una interpretación de análisis presupuestario, sino es una decisión política que hay que tomar”.

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