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Quieren saber qué pasa en un inmueble de San Juan al 1200

Desde hace un tiempo el municipio intenta lavarle la cara al tramo de calle San Juan que va de la peatonal San Martín hasta Entre Ríos, donde se encuentra la remozada Plaza Sarmiento. Ese trayecto de apenas tres cuadras ofrece una fotografía perfecta de la crisis, con persianas bajas, a veces falta de higiene y escaso movimiento comercial más allá de las líneas de colectivos que por allí circulan. Particularmente en el 1255 de esa arteria se encuentra un histórico edificio sobre el cual vecinos de la zona pusieron la lupa.

Este miércoles, el Concejo Municipal aprobará en el recinto un pedido de inspección para el inmueble donde en la planta alta funciona el Hotel San Juan y que tiene en su parte inferior un extenso salón aparentemente desocupado y abandonado, aunque los vecinos se preguntan si esto efectivamente es así.

“Hay una denuncia de vecinos por presencia de roedores en la propiedad abandonada, pero que presuntamente estaría intrusada o con funcionamiento de algún comercio, tal vez no legal”, contó a Rosarioplus.com el edil socialista Horacio Ghirardi, quien además anticipó que este miércoles el Concejo dará el visto bueno para que el Poder Ejecutivo tome las riendas del caso.

Ghirardi admitió que “el planteo de vecinos habla de roedores, pero también de otras cosas”. Y los concejales quieren saber puntualmente qué ocurre allí, en una zona que muestra mucho tránsito en horario diurno pero que se “apaga” llamativamente durante la noche.

La inspección que solicitarán los ediles deberá servir para conocer si en ese lugar “hay algún tipo de comercio o institución y, de haberlo, saber si está habilitado”, sentenció el legislador local.

Un desierto en pleno centro

La renovación del casco céntrico impulsada por la Municipalidad no surte efecto en San Juan. Aunque allí se instalaron nuevas luminarias, los vecinos de la zona todavía evitan caminar por esa calle sobre todo fuera del horario comercial.

Más allá de los trabajos en Plaza Sarmiento, o las obras que se realizaron en otras arterias como Rioja o Entre Ríos, cuando los negocios del centro bajan sus persianas, San Juan se convierte en un desierto por el que muy pocos prefieren circular y en el cual la diferencia entre el día y la noche es siempre notoria.

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