sec-corbata

Perseguidas por Putin, las rockeras de Pussy Riot se adaptan a su nueva vida

A poco más de seis años de que tres integrantes de la banda punk rusa Pussy Riot (La revuelta vaginal) fueran a prisión por cantar una "plegaria" a la Virgen María para que deponga al presidente Vladimir Putin, el colectivo feminista sigue activo, pero no en su país, donde la policía lo persigue, y el mandatario ruso se apresta a obtener un nuevo mandato.

"Espero que no te guste esta canción, ya que está dedicada a cosas realmente repugnantes. Exigimos una reforma inmediata de la justicia penal. Exigimos el despido de policías corruptos y funcionarios de alto rango", cantan las Pussy Riot, que ahora deambulan de un país a otro, en el reciente videoclip de su canción Bad Apples (Manzanas podridas).

En febrero de 2012, dos semanas antes de que Putin ganara las elecciones para un tercer mandato, cuatro integrantes de la banda ingresaron en la Catedral de Cristo Salvador de Moscú, hicieron la señal de la cruz, una reverencia y comenzaron su show y su plegaria anti Putin a la Virgen.

Casi inmediatamente, un grupo de guardias intentó detener a las cuatro mujeres que, con sus pasamontañas, sus calzas y sus vestidos de colores, no se dieron por vencidas y siguieron su canto contra "la alabanza de la iglesia a los dictadores podridos".

Días después, tres de ellas fueron detenidas y luego condenadas a dos años de prisión; pero el video de la performance ya había dado la vuelta al mundo.

Las jóvenes activistas se ganaron la simpatía de artistas de la talla de Madonna, aunque eso, según el profesor de la cátedra de Historia de Rusia de la UBA e investigador del Conicet Martín Baña, les jugó en contra: "Recibieron el apoyo de todo el mundo. No entendían que eso era peor para ellas porque reforzaban el discurso de Putin, fundado en la idea de que la mala influencia moral proviene de Occidente”.

El reclamo puntual de Maria Alyokhina, de 24 años, Nadezhda Tolokonnikova (Tolokno), de 22, y Yekaterina Samutsevich, de 29, estaba dirigido al líder de la Iglesia Ortodoxa, el Patriarca Kiril.

"Pretendíamos expresar nuestra desaprobación a un evento político específico: el apoyo del patriarca a Putin, que ha tomado un curso autoritario y antifeminista", explicó Tolokno, a través de su abogado, en la apertura del juicio.

El colectivo punk, que además de criticar el autoritarismo del gobierno y los vínculos con el poder religioso cuestiona las estructuras heteropatriarcales de la sociedad rusa, continuó con algunas acciones luego de que las únicas tres caras conocidas del grupo salieran de la prisión, en diciembre de 2013.

Además, cada vez les resulta más difícil actuar en Rusia, según admitió Tolokhna durante una gira del grupo por América del Norte.

"Los organizadores nos preguntan: '¿Quieren volver a la cárcel?' y cuando les digo que no, cancelan el show", se quejó la mujer, de 28 años, en una entrevista brindada al diario español El País en octubre de 2017.

La joven activista, que estudió filosofía en la Universidad Estatal de Moscú, aseguró que el tiempo que pasa en Rusia es como "un juego del gato y el ratón" porque los servicios de inteligencia escuchan sus conservaciones telefónicas e incluso publicaron un audio de una conversación privada con amigos.

A un océano de distancia de Rusia, Tolokno se burla de la mirada que el mundo tiene sobre el liderazgo de Putin. Para ella, "su poder es altamente ineficaz". "Conozco regiones donde las escuelas están sin electricidad y el gobierno no hace nada", aseguró.

Según la activista, Putin tiene esa aura de alguien poderoso sólo entre la gente mayor y muchas personas no protestan porque tiene miedo a represalias o perder el trabajo.

"Muchas veces se me acerca gente joven para decirme: 'Queremos protestar y rebelarnos, pero cuando estemos seguros de que se puede cambiar algo, porque me arriesgo demasiado'. Y es mucha gente", aseguró.

Mientras tanto, Putin se prepara para ser reelecto para un cuarto mandato -el segundo consecutivo- luego de las elecciones que se celebrarán el próximo domingo en todo el país.

Se espera que el mandatario gane con comodidad las elecciones, gracias a la tradicional baja participación de los rusos y a que ningún opositor con capacidad de hacerle sombra se haya postulado.

Para Tolokno, que en los últimos años ha pasado mucho tiempo en Estados Unidos, hay similitudes entre Putin y el presidente estadounidense, Donald Trump, al que también le escribieron una canción: "Make America Great Again", el lema de campaña del republicano.

"Ellos hablan, pero sus acciones no están relacionadas con sus palabras (...) Las clases más desfavorecidas están perdiendo su seguro de salud. En Rusia ocurre lo mismo y cada vez hay más hospitales sin medicinas".

COMENTARIOS

*Los comentarios que integran esta discusión no representan la opinión de RosarioPlus. Son opiniones personales de los usuarios

Seguí leyendo