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Los blancos que negrean dinero y a sus trabajadores

El ministro Dujovne explicando la reforma tributaria

Números que van y que vienen, explicaciones sobre el déficit fiscal y medidas antipopulares para resolverlo, forman parte del paisaje habitual que sale de la palabra del gobierno nacional. Les propongo una vuelta de página y volver al tema del llamado blanqueo. Para eso presento tres puntos: el efecto fiscal conseguido, la dimensión de lo declarado, las caras gubernamentales del blanqueo.

EFECTO FISCAL CONSEGUIDO

¿Cuánto recaudó el estado nacional por el impuesto especial creado a modo de multa por la omisión de declaración?

Fuente: www.afip.gov.ar y elaboración propia.

Como se trata de cifras enormes, hay que compararlas con algo que permita verlas en su proporción. La recaudación de impuestos nacionales de 2016 es explicada en 7,6% por este impuesto especial. Para el 2017, se trata del 2,1%. Se recaudó algo puntualmente que no se repetirá en el futuro y que a la vez clausuró todo derecho de investigación de la justicia y de AFIP sobre los activos declarados. Si se lee la marcha de la recaudación de impuestos desde 2015 a 2017, restando esta partida extraordinaria, el resultado es que si en estos dos años se lo compara con la inflación oficial, la pérdida resultante es de unos 415 mil millones de pesos. Esto no incluye lo recaudado en el sistema de seguridad social y los recursos aduaneros.

DIMENSIÓN DE LO DECLARADO

La imagen siguiente resume lo que se incluyó en el blanqueo. Son tres cuadros. El primero es la declaración en dólares de lo blanqueado. El segundo muestra a cuánto ascendía lo declarado en pesos al tipo de cambio (precio del dólar) del día de cierre del blanqueo. El tercero y último cuadro muestra lo mismo que el anterior pero con la cotización vigente al momento de la publicación de esta nota.

Fuente: Ministerio de Hacienda y elaboración propia.

El cuadro tiene muchas cosas para ser leídas, tales como por ejemplo:

  • La suma declarada es equivalente a ingresos o ventas no declaradas.
  • Los 116.800 millones de dólares declarados son equivalentes a algo así como un 22% del producto bruto interno a fines de 2017. Si hubo alguien que se robó un PBI es precisamente la elite empresarial que declaró apenas una porción en este blanqueo.
  • La mayor parte de los activos que se blanquearon se encuentra en el extranjero y como no había obligación de repatriarlos, siguen en la felicidad de los paraísos fiscales que los cobijan.
  • La ganancia por cambio de cotización entre el primer trimestre de 2017 y enero de 2018 suma 414 mil millones de pesos, una suma similar a la que deberá pagar el estado nacional, sólo su administración central, por intereses de la deuda pública para 2018. Si se quiere otra comparación: los intereses devengados por LEBACs a favor de los tenedores de esos títulos entre el 1 de diciembre de 2016 y el conjunto de compromisos ya tomados por los vencimientos de esos títulos suman 399 millones de pesos.
  • La mayoría de los activos declarados son más o menos líquidos. En efecto la suma de  depósitos e inversiones representa el 77% de todo lo que se declaró.

CARAS GUBERNAMENTALES DEL BLANQUEO

Una de las curiosidades es que un nutrido grupo de funcionarios de gobierno, encabezados por el presidente, formaron parte de la legión de declarantes. Incluso hay algunos nombres comunes con la lista de personas o empresas que recibieron en efectivo el resultado del fallo del juez Griesa más conocidos como fondos buitres. No sólo fueron NML y Aurelius quienes pasaron por caja sino que también hay demasiados argentinos, reitero personas físicas o empresas, que fueron bendecidos por quien falló contra el país. 

Para no reiterar lo difundido en estos días, recomiendo leer la nota escrita por Horacio Verbitsky en el siguiente sitio:
http://kontrainfo.com/verbitsky-publica-la-lista-los-mayores-blanqueadores-dinero-fugado-la-argentina/ 

 

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