sec-corbata

La municipalidad acusa intereses ocultos en resistir la obra de La Siberia

El secretario de Gobierno municipal Gustavo Leone cargó duro contra un referente de quienes resisten la urbanización de La Siberia, enfrentamiento que este jueves escaló en un áspero choque con la policía.

"Se plantea defensor de las familias que ocupan el predio, pero por detrás oculta situaciones que devienen en aprietes y cuestiones vinculadas a la asignación de viviendas", apuntó el funcionario al referirse a Guillermo Píccolo, una de las caras visibles de la resistencia en la calle Beruti.

Gustavo Leone, secretario de Gobierno.

Leone recordó en declaraciones radiales que Píccolo ha intervenido en protestas contra procesos de regularización dominial y urbanizaciones a cargo de la municipalidad. "No creo que tenga representación política sino que se mueve con su organización, siempre muy atenta, parándose en la vereda de la defensa de los más humildes, pero con un interés detrás", lanzó. Y recordó una posición similar de Píccolo con un grupo de familias desalojadas de Ituzaingó 60 bis y relocalizadas en la zona sudoeste.

Leone entrevió en las escaramuzas de este jueves las consecuencias de "procesos de ocupación y vulnerabilidad sobre los que operan intereses de especulación económica. Como el caso del asentamiento que está detrás de las torres de Puerto Norte, donde hay un estudio jurídico trabajando para hacerse de esas tierras".

El secretario de Gobierno comparó "las más de 300 familias que firmaron el acuerdo para mudarse y habilitar el proyecto de obra, frente a dos o tres familias que se oponen".

El conflicto de este jueves recrudeció a partir de agresiones con piedras y bulones arrojados con gomeras contra los operarios que intentaron empezar a trabajar en el obrador de lo que será la reconversión urbanística de la zona y la transformación de calle Beruti en avenida. 

"Cada vez que aparecen los trabajadores a continuar el proyecto aparecen alguien a tirarle piedras y botellas a los obreros", reprochó Leone.

El secretario de Control y Convivencia, Guillermo Turrín, aseguró: "Se trata de empezar una obra, la construcción de 150 viviendas, y hay un grupo de personas que no permite trabajar y construir estas viviendas. Deben hacer un cerco para empezar la obra, pero el personal recibió piedrazos, bulones con gomera. Agresiones que impiden trabajar a la gente. Esta obra empezó el año pasado, tratando de hacer una avenida, una transformación urbana muy importante. No hay demolición de ninguna vivienda, tratamos de construir un cerco para empezar a construir", explicó el funcionario en el barrio.  

COMENTARIOS

*Los comentarios que integran esta discusión no representan la opinión de RosarioPlus. Son opiniones personales de los usuarios

Seguí leyendo