El recuento de un enero caliente en la guerra narco desatada en la ciudad

Este verano se siente caliente no solo por lo que dice el termómetro. Una seguidilla de crímenes se viene registrando en barrios de la zona sur de la ciudad, en el marco de una disputa narco entre dos familias: Los Funes y Los Caminos. Hace tiempo que están enfrentados -dejaron de ser socias para empezar a disputarse poder en diferentes zonas-  y la disputa ya dejó 28 muertos entre ambos bandos, varios sumados durante lo que va del año cuando el enfrentamiento se recrudeció. 

Jorge “Gordo” Funes supo ser socio y amigo de Roberto "Pimpi" Caminos, ex barrabrava de Newell's asesinado en 2010, y es el padre Lautaro "Lamparita", Ulises, Alan y Jonathan, conocidos en el mundo del hampa como “Los hermanos Funes”.

La relación entre ambas familias era estrecha, pero se rompió en 2013 cuando balearon el domicilio de los Funes en medio de una disputa sin retorno. El hombre decidió entonces denunciar a Alexis Caminos, a su tía Rosa y a su tío Alberto (alias Tato) por amenazas e intento de usurpación, lo que derivó en allanamientos y detenciones.

A Funes no le quedó más remedio que abandonar el Fonavi del Parque del Mercado, próximo al barrio Municipal donde mandan los Caminos. Se radicó junto a su familia unas cuadras hacia el norte, en el corazón de Tablada. Durante 2016, en el momento más álgido de la disputa entre ambos grupos, fue asesinada su mujer Mariela Griselda Miranda. Por el crimen fue imputado Alexis Caminos, hijo del Pimpi, a quien se lo acusó de partícipe necesario. 

Este enero la disputa entre las bandas  recrudeció cuando el domingo 7 de enero Ulises Funes salió a la puerta de su casa, en Garay al 1400, y encontró esa noche el mismo destino que su madre, Mariela Miranda. El joven de 23 años quedó en medio de una lluvia de balas que acabó con su vida, sobre una vereda del barrio La Lata.

Ya el 2 de enero habían atacado a balazos desde el interior de un auto a un grupo de personas que cenaba al aire libre, en la vereda de avenida Grandoli y bulevar Seguí, en barrio Tablada. Como consecuencia, murieron un hombre y una mujer, y otros tres comensales resultaron heridos. Y el nuevo crimen ya hizo sospechar el trasfondo de guerra narco que terminó de instalarse con los siguientes episodios.

Es por esto que el día siguiente del crimen de Ulises se realizaron al menos siete allanamientos por la mañana, en barrio Tablada, vinculados con los crímenes que se venían sucediendo. La Policía de Investigaciones detuvo a ocho personas y secuestró armas de fuego y celulares.

Desde la Unidad Penitenciaria N° 11 de Piñero Lautaro "Lamparita" Funes publicó en su muro de Facebook que vengaría el asesinato de su hermano, lo que derivó en una requisa de guardiacárceles en el pabellón donde se encuentra que tuvo como resultado el secuestro de 9 teléfonos celulares que fueron entregados a la Justicia santafesina.

El siguiente domingo, 14 de enero, ultimaron a Marcela Díaz. La mujer de 36 años fue acribillada a balazos a pocos metros de su vivienda ubicada en Lejarza al 5600, mientras circulaba en moto junto a un joven, único testigo del hecho. En declaraciones a la policía aseguró que en el Volkswagen Surán blanco del que salió la ráfaga de disparos estaba Alan Funes. 

A los pocos días, el martes 23 de enero, Alan Funes, fue detenido en lo que fue un trabajo conjunto de las fuerzas provinciales con la policía federal. El joven tenía pedido de captura nacional e internacional desde el 5 de enero, luego de hacerse público el material audiovisual donde se veía al joven disparando al cielo. Hasta el momento cumplía una prisión domiciliaria por haber asesinado a Eugenio "Pupi" Solano, en Ayacucho al 4200, el 1º de mayo de 2016; supuestamente en venganza por la muerte de su madre, Mariela Griselda Miranda.

El joven delincuente fue apresado junto a su novia Jorgelina, sobrina de Domingo Selerpe, un peso pesado de la zona sur. El episodio, sin embargo, no estuvo exento de polémica. Mientras que la Ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, calificó a Funes como "un importante narcotraficante que tenía en vilo a la ciudad de Rosario", el titular de la cartera provincial Maximiliano Pullaro consideró que Funes "está muy lejos de ser un capo narco" y que se trata de "un delincuente peligroso, pero es uno más".

Durante la mañana del domingo 4 de febrero dos hombres fueron hallados sin vida en la zona sudoeste de la ciudad. Una de las víctimas es tío de "Chipi" la novia de Alan Funes y el segundo un amigo de este que incluso había vivido en la casa en donde se produjo el primer homicidio. 

Al día siguiente otro homicidio. El lunes 5 de febrero Jonathan Funes, el otro hermano del detenido, fue acribillado a balazos en el cruce de las rutas A012 y 14, a metros del penal de Piñero donde se encuentran detenidos los miembros de su familia en una emboscada tendida por la banda enemiga.

El miércoles 7 de febrero un hombre de 27 años y su hijo de tres, fallecieron luego de ser atacados a balazos en la zona sudoeste de la ciudad, en inmediaciones de Presidente Quintana y Crespo de barrio Alvear. Las caracteríasticas del ataque coinciden con los otros. Padre e hijo estaban sentados en la vereda cuando cerca de las 21 pasan dos personas en una moto a toda velocidad y, nuevamente, disparan a mansalva.

Por el momento el ministro Pullaro no ha vuelto a hacer declaraciones en relación al enfrentamiento luego de desestimarlo como enfrentamiento entre bandas y asegurar que la ciudad tuvo organizaciones delictivas peores que las que se están viendo. 

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