Dimes y diretes de la histórica relación entre el FMI y Argentina

El anuncio del presidente Mauricio Macri de volver a endeudarse con el Fondo Monetario Internacional (FMI) abrió un nuevo capítulo en la histórica relación de la entidad con Argentina.

En Rosarioplus.com hacemos un breve repaso de las idas y vueltas, los dimes y diretes, entre el FMI y los diferentes gobiernos argentinos.

"Argentina tuvo 20 acuerdos de alta condicionalidad con el Fondo Monetario Internacional, en total estuvo más de 40 años en relación", afirmó Noemí Brenta, licenciada en Economía, en diálogo con Verónica Luchessi en Sí 98.9. "De esos 20 acuerdos, 10 fueron solo para sostener programas económicos de corte ortodoxo", agregó.

Argentina ingresó al organismo en 1956 y desde entonces estuvo libre de programas del FMI en nueve años:

  • La mayor parte de la presidencia de Arturo Illia, de la UCR (1964-66).
  • En los gobiernos peronistas de 1973-74.
  • En el final del  gobierno de Onganía (1969 y 1970).
  • De 1979 a 1981, ya que la Argentina estuvo sancionada por las graves violaciones a los derechos humanos cometidas por el gobierno de la junta militar.

"Al Fondo se va cuando un país tiene problemas de balance de pago en el sector externo", indicó la autora del libro "Historia de las relaciones entre Argentina y el FMI". "No es el tema fiscal, es el externo", agregó.

Menem y el ex director del FMI Michel Camdessus, en tiempos de relaciones carnales.

Poco financiamiento y muchos condicionamientos

Desde su creación en Bretton Woods, Estados Unidos, en 1944, el FMI se ha caracterizado más por sus condicionamientos que por su financiamiento. 

En la media década de relación con el FMI, la deuda que Argentina mantuvo con el organismo fue en promedio entre 4% y 5% de la deuda externa pública, con picos del 7% al 9% en los años 1956 a 1959 y 2000-2002. Sin embargo, las medidas que plantea para que un país obtenga su aval son más intensivas que su aporte económico.

"Los acuerdos con el Fondo no sirven para el crecimiento", aseguró Brenta y recordó la situación social y económica de los países que mantiene un vínculo con la entidad desde hace años. "México es uno de los países que desde el 2016 tiene un acuerdo grande, con una economía cada vez más neoliberal", dijo.

En cuanto a los pedidos del organismo dirigido por Christine Lagarde, la doctora en Economía comentó que son los mismo de siempre pero con "modificaciones cosméticas" y señaló que en el informe que el FMI realizó a fines de 2017 se establecen las condiciones para que el Fondo le abra la puerta al gobierno de Cambiemos.

"Los directores indicaron que es esencial reducir el gasto público, sobre todo en los ámbitos en que dicho gasto ha aumentado rápidamente en los últimos años, en particular salarios, pensiones y transferencias sociales", expresó el documento que el Directorio Ejecutivo del FMI redactó tras su visita al país. 

Además, los analistas del organismo señalaron que "para estimular la productividad y el crecimiento a largo plazo sería necesario acelerar la reducción de los aranceles de importación, eliminar la mayoría de los permisos de importación, retirar los obstáculos a la inversión y la entrada de empresas al mercado y adoptar medidas para promover la competencia interna".

"Lo que está errado es la política económica. Si dejás abierta la salida de capitales, los dólares que entran por el Fondo se van a ir", indicó Noemí Brenta y reiteró: "Hay que cuidar qué entra y qué sale".

COMENTARIOS

*Los comentarios que integran esta discusión no representan la opinión de RosarioPlus. Son opiniones personales de los usuarios

Seguí leyendo