Descanso dominical: el hervidero que terminó con un feliz domingo

La polémica del descanso dominical demandó años, pasando por la Legislatura y luego por el Concejo. Finalmente se aprobó y los empleados de supermercados descansarán, pero durante la sesión, el clima estuvo caldeado

Dos posturas bien opuestas se escucharon durante las cinco horas que duró el debate por el descanso dominical que finalmente fue aprobado por amplia mayoría en el Concejo municipal. En la puerta del Palacio Vasallo, el clima se tensó entre manifestantes de Empleados de Comercio que esperaban una votación favorable y aquellos que sugerían estar dispuestos a generar disturbios, respondiendo a las grandes firmas de hipermercados. Al final, todo terminó en calma.

Los seis concejales que votaron en contra de la ordenanza -cinco de Unión Pro y el radical Martín Rosúa – se enfocaron en demostrar un impacto comercial negativo, incluso aventuraron despidos masivos. Rosúa dio el discurso más sólido de la oposición, refutando el proyecto con datos de la secretaría de Producción local, el Ente de Turismo y el Banco Municipal los cuales expresaban que el turismo de compras se vería afectado. 

"No se puede manejar por presunciones, tenemos que saber cuánto factura un shopping y un supermercado, cuánto un domingo y si se pueden trasladar las ventas a otros días, cuánto se le reduce al empleado del sueldo. La discusión no es sólo política e ideológica", dijo a Rosarioplus.com el concejal radical ni bien terminó la sesión. 

Rosúa voto en contra 

Esa era la línea que adoptaron también los concejales del Pro: mostrar que el socialismo no estaba del todo de acuerdo con la ordenanza. “No entiendo la contradicción entre los concejales del socialismo y sus máximos dirigentes”, se lamentó Carlos Cardozo, concejal del bloque del Pro, respecto a la declaración del gobernador Miguel Lifschitz, quien el jueves consideró no conveniente el descanso dominical, incluso no había votado la ley provincial siendo senador.

Cardozo mostró recortes de diarios con declaraciones de Mónica Fein donde mostraba reparos en relación a la medida y habló de “votación orgánica”, considerando que muchos votos afirmativos no eran genuinos.

Afuera seguían apostándose policías alrededor de la puerta de ingreso por Primero de Mayo, y separando ambos bandos. Bombos y bombas sonaban cada tanto para agitar la espera. En total hubo unos 90 agentes para prevenir incidentes en el hervidero que se generó durante las horas de debate, donde no faltaron patovicas de Coto amedrentando, y cánticos que tensionaban la situación. Tampoco faltaron las miradas de desconfianza por si alguien se filtraba en una u otro bando.

“Hace tres o cuatro semanas pensé que esto no salía. Pero finalmente se logró el derecho. Tengo convicciones ideológicas que me hacen mover para un lado porque hago política por lo ideológico. Es interesante que la política vuelva a ello”, expresó María Eugenia Schmuck del bloque Radicales.

Luego de la votación en particular, la presidenta Daniela León, oficializó la aprobación y los manifestantes que se encontraban en las gradas comenzaron con los cánticos. En la calle se esperaba la definición, ya no de la votación, sino de toda la tensión generada durante horas. Ni bien se supo el 21 a 6 afirmativo, los dirigentes del sindicato de empleados de Comercio comenzaron a retirarse, con Luis Batistelli a la cabeza tratando de bajar los ánimos. Del otro lado no hubo respuestas y a partir de julio tendrán los domingos libres.

COMENTARIOS

*Los comentarios que integran esta discusión no representan la opinión de RosarioPlus. Son opiniones personales de los usuarios

Seguí leyendo