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Cuatro horas de café, la foto de Macri y el fusible fiscal

El gobierno nacional reunió a los mandatarios para que le den la seguridad de que están dispuestos a consensuar el Presupuesto. Todo culminó con la foto con el presidente, pero empezó antes

Finalmente, el presidente Mauricio Macri consiguió la foto con los gobernadores con la que se aseguró debatir el Presupuesto 2019 en el Congreso y enviar un mensaje de gobernabilidad a los mercados e inversores. Pero fue sólo eso: los minutos que tardó en saludar, sentarse en la cabecera, flash y a otra cosa. La reunión donde se empezó a negociar los números del ajuste había terminado un rato antes, lejos de Macri.

Cuatro horas y un centenar de cortados duró el encuentro entre los gobernadores no oficialistas en el Consejo Federal de Inversiones con el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, en lo que fue el puntapié inicial del intenso debate por el Presupuesto. Su cargo es ese: poner la cara y las explicaciones cuando los gobernadores aprietan. Y justamente eso hizo ayer al llevar los conceptos globales y los números con lo que el macrismo administrará el 2019. Incluso se sinceró respecto del sudor que deberán sacrificar las provincias. O al menos el que pretende.

“Consensos y acuerdos, muy poco. Salvo en cuestiones generales, como en el equilibrio presupuestario”, dijo el ministro de Gobierno, Pablo Farías, que se sentó en la mesa en representación de Santa Fe, ante la ausencia del gobernador y el vice, toda una muestra simbólica. 

Frigerio reconoció delante de los gobernadores que Santa Fe hace años administra presupuestos equilibrados, no arrastra déficits importantes y tiene la economía saneada. Pareció utilizar, tal maestra de grado, al alumno de las buenas notas para aleccionar al resto de la clase.  

“Es bueno que la Nación busque lo mismo que Santa Fe porque hoy el déficit nacional es inmenso. El tema es cómo se logra el equilibrio”, consideró Farías en Sí 98.9. Y ahí es cuando apareció la palabra “recorte”, que a los gobernadores le desorbitan los ojos. Aunque es cierto que ya fueron curtidos a la reunión y con planteos: de qué manera se van a compensar esos recortes.

De por sí los mandatarios más opositores, o sus representantes, llevaron la carta del Consenso Fiscal para rompérsela en la cara a Frigerio, o al menos advertirle la necesidad de revisarla. Las turbulencias políticas y económicas se pueden explicar en ese pacto que nació, nunca maduró y quiere morir en diez meses.

“Surgió la necesidad de revisar el Consenso Fiscal, de suspenderlo al menos parcialmente en 2019. No aumentar impuestos, pero no seguir una reducción impositiva”, sostuvo Farías, muy distinto a lo que se sostenía hasta hace unos pocos meses.

Cuando promedió el encuentro, Frigerio les dio algunas metas e indicadores para el 2019: déficit cero, sin crecimiento económico y una inflación estimada del 23 por ciento. Aunque como ha sucedido, puede borrarse con el codo antes de escribirse en el Presupuesto. También les confirmó que a partir del 1° de enero se hará efectiva la eliminación de subsidios al transporte urbano y la tarifa social.

Poco después y con esa información en la cabeza, los gobernadores se acomodaron en la extensa mesa mientras Macri se acomodaba al lado de María Eugenia Vidal y Horacio Larreta. Cerca de la cabecera se sentó Gonzalo Saglione en representación de Santa Fe. Pocos sonrieron, pero todos le vieron los dientes a Macri. Ahora la pelota la tendrán los legisladores y la cintura política del macrismo.

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