Caso Casco: policías procesados critican al juez y argumentan por su inocencia

Sostienen que el juez federal Vera Barros ignora sus peritajes de defensa e insisten con ser ajenos a la desaparición y muerte del joven que fue visto con vida por última vez en 2014 en la comisaría 7ª y cuyo cadáver apareció flotando en el río.

Los familiares de los policías acusados de la desaparición forzada seguida de muerte de Franco Casco manifestaron que el juez de la causa, Carlos Vera Barros, "no miró" las pruebas presentadas por la defensa, elementos que -aseguran- demostraría la inocencia de los 19 agentes cuyo procesamiento acaba de ser ratificado por la Cámara Federal de Apelaciones. Para ellos, el caso tiene "intenciones políticas", dicen.

"Todas las pruebas que tenemos son peritajes", señaló Sandra Torales, esposa Walter Benítez, uno de los policías que revistaba en la seccional 7ª, en diálogo con Rosarioplus.com

Según lo expresado por la mujer, la defensa de los efectivos procesados cuenta con pruebas como un peritaje caligráfico en el que se constata la firma de Franco Casco para certificar el egreso de la seccional; y una foto, con fecha y hora, de cuando el joven ingresó a esa dependencia policial ubicada en Cafferata 342, el 7 de octubre de 2014.

El caso se erigió como un emblema de la
violencia institucional. Sus implicados insisten
con su inocencia.

"En el peritaje de los médicos de Odontología sale que los dientes que le faltan es por falta de cuidado bucal y no hay tortura", indicó Sandra, al referir el peritaje odontológico complementario de la autopsia del joven que fue entregado a los investigadores judiciales casi tres años después de realizada. Esta es una de las irregularidades del caso que ha apuntado la querella.

Los abogados de los policías imputados cuentan con una grabación de un domo municipal en el que "se lo ve a Franco caminando por la avenida Alberdi, el 8 de octubre" y la filmación del exterior de la seccional donde se lo observa saliendo de la seccional sin dificultades, sostuvo Torales. 

"Mandamos a hacer un peritaje entre los familiares de los policías para reconstruir el hecho, que nos salió muy caro, y allí se demuestra que Casco no murió ahí (comisaría 7ª)", comentó la mujer y enfatizó: "Todas estas pericias, el juez no las miró".

En cuanto a los argumentos presentados por los abogados de la familia de Franco, la esposa de Benítez indicó: "La única prueba que tienen es una declaración de un preso, que se contradice". "Los calabozos están uno al lado del otro, y los presos no podían llegar a ver donde estaba Casco", afirmó y aclaró: "Los presos (arrestados en aquel momento) que declararon estaban detenidos por falso testimonio".

"Varios policías se cruzaron con los presos por la calle, porque ya están libres, y le preguntaron por qué habían dicho eso y le respondieron que 'le pusieron la moneda y que no iba a pasar nada grave'", aseguró Torales.

Los padres del chico. Su mamá falleció. Los implicados los acusan de
sostener la querella a cambio de beneficios económicos.

Si bien la mujer señaló que no tiene conocimiento de quiénes pusieron dinero para los testigos, destacó que "esta movida ha beneficiado a muchas organizaciones" y remarcó que la familia del muchacho obtuvo una casa y una pensión luego de la desaparición y muerte de Franco.

A partir de lo que le contó su esposo, Sandra Torales detalló que Casco ingresó a la comisaría el 7 de octubre al mediodía, cuando Walter Benítez se encontraba de turno, y salió a las 22, luego de permanecer en la dependencia policial. "El jefe de la seccional lo llevó en la camioneta hasta el domicilio de la tía, pero como no la encontraron volvieron a la comisaría, y después lo liberaron a pedido del fiscal", narró la mujer.

"Los médicos y las pericias dicen que no hay tortura, no hay golpes, nada", afirmó Torales y agregó: "Somos los más interesados en saber qué le pasó a Casco". En los próximos días, los policías procesados realizarán un comunicado para exponer las pruebas con las cuales cuentan para demostrar su inocencia.

La movilización popular constante mantiene la causa en movimiento.
La movilización popular constante mantiene la
causa activa.

A principios de mayo, la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario confirmó el procesamiento de 19 de los 30 policías acusados de la desaparición forzada y el asesinato de Franco Casco y dictó la falta de mérito de los 11 restantes.

Este martes, la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario rechazó la mayoría de los recursos de casación presentados por la defensa de los policías acusados en la desaparición forzada seguida de muerte de Franco Casco, y dejó firme los procesamientos.

El tribunal local conformado por Fernando Barbará, Aníbal Pineda y Jorge Gallino, denegó el pedido de la defensa (con excepción de Fernando Blanco, a quién se le revisará la situación) y ratificó el procesamiento de 19 agentes.

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