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Asoma una batalla política por la Oficina de Defensa del Consumidor

Con la nueva composición del Concejo municipal comenzaron a asomar algunos ruidos en el reordenamiento de los cargos políticos. A la interna del PRO por acceder al sillón de la presidencia se sumó una nueva discordia a partir de la posible renovación de autoridades de la Oficina del Consumidor.   

La actual titular de la Oficina, que depende del Palacio Vasallo, la ex concejala del PRO María Julia Bonifacio podría ser reemplazada en las próximas semanas cuando el cuerpo legislativo se reúna a definir el futuro del cargo. Uno de los nombres que suena para reemplazarla es el de Daniela León, quien no logró mantener su banca en el Concejo y deberá dejar la presidencia del cuerpo. 

No se trata de un simple cambio de figuritas sino que tiene su ingeniería política. Habitualmente, quien encabeza la Oficina del Consumidor es de un signo distinto al de la presidencia del Concejo, sillón que quedó en manos del PRO luego de posicionarse como primera minoría. Complicación número uno para Bonifacio.

En esta misma línea, quien suele elegir al titular de la Oficina es el vicepresidente primero. Quizás a esto responda la disputa por ese cargo entre el Frente Progresista y el peronismo, insistente para posicionarse por ese lado. Desde la óptica de estas dos fuerzas, parece difícil que alguna se defina por la concejala radical que en las últimas elecciones se despegó del Frente Progresista y jugó para el massismo.

Bonifacio cuando era concejal. Ahora, sentada en la Oficina de
Defensa del Consumidor.

Pero antes de que los concejales se definan por la renovación o continuidad del cargo, Bonifacio dejó  en claro sus intenciones de seguir. “Una normativa municipal establece que tengo mandato por tres años. Si cumplimos las normativas vigentes me quedaría un año más”, afirmó en Sí 98.9

Contra eso también juega Bonifacio, quien exige que se remitan a la ordenanza como forma de resistir a un cambio. “Hay una normativa vigente - insistió- que deberían cumplirla o modificarla, porque en realidad establece un mandato de tres años. Si la normativa dice tres años, habría que cumplirla”.

Sin embargo a la ordenanza a la que hace referencia Bonifacio le continúa una      modificación del año 2006 la cual permite que mediante resolución se nombre por el período de un año al titular de la Oficina con posibilidad de renovación. Incluso los últimos dos titulares, Roberto Montero y Alberto Muñoz, estuvieron por el período de dos años. 

Al ser consultada si su postura es resistir un posible cambio en el cargo afirmó: “Personalmente, el trabajo me gustó mucho. Yo estoy muy conforme con el trabajo del personal. No tengo problema de continuar, todo lo contrario”. Más claro, agua.

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